recetas sanas

Receta: Tacos de babilla de buey

Es que suena fatal. Babilla de buey. Podéis hacer como yo y llamarle como los franceses, bavette, y así de paso os acordáis de esa señora tan loca y tan maja que salía en Las Chicas Gilmore (es lo que me pasa a mí cada vez que leo/escribo/oigo “bavette“). Sin embargo éste es uno de esos casos en el que, aunque el plato suena fatal, sabe a gloria bendita.

Yo no sé vosotros, pero yo con el tema de la carne me pierdo muchísimo. Que si entrecôte, que si solomillo, que si costillas, que si babilla. Qué mareo. No ayuda nada tampoco que en cada país parece que la carne de vacuno la cortan de una forma. No cortamos igual en España, que en Francia o que en Reino Unido. Tanta eurozona y tanta tontería para esto, hombre ya. A ver si nos ponemos serios con lo que realmente importa: ¡cortes de carne unificados para toda la Unión, YA!

Tacos de 'bavette' 7

De hecho, cuando he venido aquí a contaros el tema de los tacos de babilla y la carne, me he dado cuenta de que no tenía ni idea de qué era exactamente la bavette, así que he perdido un ratito investigando. Primero con el traductor. Mala idea. Me decía que bavette era solomillo (no, no lo es). Y yo buscaba imágenes de bavette y de solomillo y no me salía lo mismo, claro. Luego, menos mal, he dado con esta página en la que explican bien y claramente los cortes de la carne de ternera, que nos vale igual para el buey, porque todo es carne de vacuno al final. Una opción si no encontráis buey es que os decantéis por la ternera, que será lo más parecido.

Para que la carne me quedara perfecta para los tacos, yo la he cocinado en una cast iron, o una sartén de hierro forjado. Estas sartenes pesan como un difunto, como diría la hermana de mi suegra, pero duran para siempre. Sólo hay que tener la precaución de curarlas en el horno un par de veces al año, y son espectaculares para cualquier cosa de carne o incluso para pizzas, como os expliqué aquí. Son buenas para mantener una temperatura uniforme a lo largo de la cocción, y además, incluso en vitrocerámica alcanzan muy altas temperaturas.

Una vez explicado todo el embrollo de la carne, os tengo que decir que aquí el que brilla de verdad es el pico de gallo. No por sí solo, sino en compañía de la carne protagonista.

Tacos de 'bavette' 6

El pico de gallo tiene una propiedad imbatible en verano y es que refresca automáticamente el plato en el que lo pones. En estos tacos, es el pico de gallo el que hace brillar la textura y las notas térreas de la carne. Es importante dejar que macere un ratito en la nevera, porque de esta forma los sabores se entremezclan y el conjunto se beneficia muchísimo. Si os sobra pico de gallo, podéis tomarlo con nachos o con otros filetes de carne.

Tacos de 'bavette' 2

Respecto al pico de gallo, un truquito que yo leí en el libro The Food Lab: Better Home Cooking Through Science, es que si la cebolla la remojas en agua muy fría, pierde parte de su picor fuerte y se suaviza, cosa ideal para cuando la tomamos cruda, como en ensaladas o en este pico de gallo. De esta forma obtenemos todo el frescor de la cebolla, pero no se matan en absoluto el resto de sabores que la acompañan.

Debido a que utilizaba el pico de gallo, no quería repetirme y hacer un guacamole que resultara redundante en el taco, así que lo simplifiqué al máximo, y al aguacate básico le agregué lima, sal y un poco de Franks Redhot Chilli and Lime, una salsa que encontramos por aquí en el supermercado y que es fantástica si queréis un poco de sabor y gracia, pero os espanta la idea de que algo pique demasiado (como a servidora). Si no, podéis hacer un guacamole más potente utilizando Sri Racha o simplemente pimienta de Cayena.

Aunque yo no lo hago porque quería conservar estos tacos frescos y ligeros, podéis agregarle un queso de vuestra elección espolvoreado por encima. Si queréis mucho sabor, el cheddar puede ser una opción, si lo queréis más suave, podéis utilizar mozzarella. Yo sinceramente creo que no lo necesitan, pero para gustos los colores.

¿Os gustan los tacos? ¿Habéis probado alguna combinación sorprendente en unos tacos? Contádmelo en los comentarios, por Twitter o por Facebook.

Tacos de babilla

  , ,   

June 29, 2017

  • Preparación: 35 mins
  • Cocinado: 15 mins
  • 35 mins

    15 mins

    50 mins

  • Produce: 5 tacos

Ingredientes

5 tortillas/wraps de trigo pequeñas

1 ó 2 filetes de babilla, preferiblemente de la parte de la cadera

Para el guacamole rápido

Un aguacate grande, maduro

El zumo de media lima

Sal

Salsa picante de preferencia (yo utilizo 'Frank's RedHot Chili n' Lime')

Para el pico de gallo

1 tomate y medio, firmes (2 si son pequeños)

1/2 cebolla roja/morada

El zumo de media lima

Un ramillete de cilantro fresco

Una tsp. (cucharadita) de comino molido

Sal

Pimienta

Indicaciones

Pico de gallo

Empezamos picando la cebolla muy fina. Como la servimos cruda, para que pierda parte de la intensidad, tras picarla la ponemos en un cuenco con agua fría y hielos. Esto hará que pierda un poco de fuerza.

Mientras la cebolla se enfría, picamos el tomate en dados pequeños. Si los tomates son firmes, costará menos de hacer.

Colocamos el tomate en un cuenco, agregamos el zumo de media lima, el ramillete de cilantro, el comino molido, la sal y la pimienta. Removemos.

Escurrimos bien la cebolla, quitando el máximo de agua posible, y mezclamos con el tomate y las especias. Removemos de nuevo, tapamos con film, y dejamos reposar en la nevera.

Guacamole rápido

Pelamos y deshuesamos el aguacate, lo machacamos con un tenedor en un cuenco, y agregamos el zumo de media lima, sal y la salsa picante de nuestra elección, al gusto. Tapamos y reservamos en la nevera.

La babilla

En una sartén muy caliente o una plancha, cocinamos el filete de babilla a fuego rápido. Idealmente, el filete debería alcanzar una temperatura interior de 54ºC, para que esté cocinado pero tierno.

Cortamos la babilla al contrario del grano de la carne, en tiras. Y colocamos en un cuenco.

Para montar los tacos

Humedecemos ligeramente las tortillas/wraps y los calentamos durante 15 seg. en el microondas

Colocamos unas tiras de carne en el centro de la tortilla, el pico de gallo a un lado de la carne y el guacamole al otro.

Para presentarlo abierto como en la imagen, basta con apoyar unos tacos sobre otros. Los tacos más cargados deben ir en los extremos, para sujetar los centrales.

También podemos servir todo en cuencos separados y las tortillas en un plato cubiertas con un paño ligeramente húmedo, para que no se resequen.

Si no encuentras babilla de ternera de la cadera, cualquier otro corte de ternera tierno te vale para esta receta.

00:00

Receta: Rollitos de berenjena con ricotta y piñones

Ya visteis el jueves pasado en la cuenta de Twitter y de Instagram mi propuesta para el “Día Mundial de la Tapa”. Me hubiera gustado estar en España para poder disfrutar del día con los eventos programados en las distintas ciudades, pero como no pude me conformé con preparar estos rollitos de berenjena con ricotta y piñones, un aperitivo fino y que se puede tomar en frío.

La verdad es que cuando vi esta receta me llamó mucho la atención. La combinación original (la que yo recreo aquí) es suave y fina, pero también deja mucho margen para la personalización. Por ejemplo, podemos mezclar el ricotta con pimiento de Espelette, con tomates secos, con bacon… En fin, que hay mucho margen. Sí que es cierto que los piñones y el ricotta combinan muy bien juntos, y recomiendo que los utilicéis. Otra cosa que me gustó mucho es que requiere poco tiempo delante de fogones, y además se puede tomar frío, lo que lo convierte en un aperitivo veraniego ideal.

Por si fuera poco, julio es uno de los meses en los que la berenjena está de temporada, así que además podemos disfrutar de una de las verduras de la estación de una forma original y apetecible. Por otro lado, en verano solemos reunirnos con amigos y siempre está bien tener algo sorprendente y delicioso para el aperitivo.

Estos rollitos, una bebida fría y una terraza, ¿qué os parece como plan? ;)

Rollitos de berenjena con ricotta y piñones

  ,   

June 20, 2017

  • Preparación: 30 mins
  • Cocinado: 15 mins
  • 30 mins

    15 mins

    45 mins

  • Produce: Entre 10 y 15 rollitos

Ingredientes

1 berenjena grande o 2 medianas

200 gr. de queso ricotta

70 gr. de piñones

10 hojas de albahaca fresca

Aceite de oliva

Sal

Pimienta

Indicaciones

Lavamos las berenjenas, las secamos y las laminamos con la ayuda de una mandolina. Tienen que ser lonchas finas, pero algo consistentes.

Tostamos los piñones en seco (cuidado que no se quemen)

Mezclamos el queso ricotta con los piñones la albahaca fresca picada y un chorrito de aceite de oliva. Salpimentamos y reservamos.

Calentamos una sartén a fuego medio-alto. Cuando esté caliente, hacemos las berenjenas, un minuto por cada cara, lo justo para marcarlas y ablandarlas. Importante que NO se tuesten demasiado. Las ponemos a enfriarse sobre papel de aluminio, de este modo conservarán la textura blanda que nos permitirá manipularlas.

Colocamos una cucharada de la mezcla de ricotta en la parte de arriba de la berenjena y enrollamos. Repetimos el proceso con cada cortada de berenjena, hasta agotar la mezcla de ricotta.

Guardamos en frío hasta el momento de servir o servimos en el momento, según se prefiera.

Adaptado de lo que vi en el número especial 2016 de la revista 'Saveurs'.

00:00

Receta: Pappardelle con pesto, ricotta y guisantes

Ayer en la página de Facebook os comentaba que hoy utilizaría guisantes para una receta sofisticada y deliciosa. Lo prometido es deuda: pappardelle con pesto, ricotta y guisantes. 

En general, estamos acostumbrados a tomar guisantes en platos de cuchara (sopas, cremas, guisos), y cuando los tomamos solos suele ser acompañados de jamón o chorizo, pero  en la receta de hoy esta verdura se reinventa en una mezcla de texturas y sabores espectacular. Los guisantes frescos son sobre todo una verdura del final de la primavera y el principio del verano, están de temporada en junio y julio. Podemos replicar esta misma receta con guisantes congelados también, pero el resultado no será el mismo, y además la receta incorpora calabacín, que comparte temporada con el guisante.

Pappardelle con pesto ricotta y guisantes2

A la receta original sólo le he ajustado el pesto, en el que también se incluía perejil. Sinceramente creo que no es necesario porque el pesto sale muy sabroso y el perejil se pierde bastante en esa mezcla. Una cosa importante del pesto es hacerlo con mortero, aunque sea mucho más trabajoso y cansado, ya que esto realza enormemente el gusto y el aroma de la salsa. En la receta original se hace con procesador, y si tenemos prisa es una opción, pero para degustar este plato en todo su esplendor, lo mejor es hacerlo con paciencia y machacando los ingredientes. Así que ya sabéis, aquí tenéis una receta para los domingos aburridos en los que tenemos tiempo y ganas de cocinar algo especial.

Pappardelle con pesto ricotta y guisantes6

Además, el pesto combina maravillosamente con el queso ricotta, porque la suavidad y la grasa del ricotta realzarán el sabor pronunciado del pesto. Me ha sobrado tanto pesto como ricotta, ¡así que pienso utilizarlos sobre tostadas por la mañana! Si os sobra pesto, otra opción es utilizarlo para rellenar pechugas, como hice en esta receta de rollitos de pollo con pasta. Aunque la verdad es que podéis utilizarlo prácticamente para cualquier cosa que se os ocurra, desde aliño para ensaladas a sandwiches y wraps, ¡es muy versátil!

Contadme qué os ha parecido si lo probáis (y si no, también ;) )

Pappardelle con pesto, ricotta y guisantes

  ,   

June 13, 2017

  • Preparación: 40 mins
  • Cocinado: 20 mins
  • 40 mins

    20 mins

    1 hr

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

Para el pesto

Un ramillete de albahaca fresca (unas 30-35 hojas de albahaca fresca)

1 diente de ajo grande, pelado y troceado en trozos grandes

40 gr. de piñones

30 gr. de parmesano rallado

120 ml. de aceite de oliva

Para la pasta

250 gr. de pappardelle

100 gr. de guisantes

1 calabacín mediano, pelado

100 gr. de ricotta

El zumo de medio limón

Aceite de oliva

Sal

Pimienta

Parmesano rallado

Indicaciones

Empezamos elaborando el pesto. En un mortero, machacamos el ajo con un poco de sal gorda.

Cuando el ajo esté hecho una pasta y no se distingan trozos, agregamos las hojas de albahaca, otro poco de sal gorda, y machacamos. Si no nos cabe toda la albahaca en el mortero, la machacamos en tandas.

Cuando la albahaca esté completamente machacada (no se distinguen trozos) tendremos una pasta de color verde oscuro. Agregamos los piñones y machacamos de nuevo.

Una vez los piñones estén completamente machacados, agregamos el parmesano y seguimos machacando/removiendo.

Ahora, poco a poco, agregamos el aceite a la vez que removemos toda la mezcla, a fin de emulsionar la salsa y que nos quede un pesto de textura sedosa.

Una vez hecho el pesto, reservamos. A la hora de agregarlo nos bastará con removerlo un poco.

En un cazo con agua hirviendo, vertemos los guisantes y cocemos durante 5 minutos. En cuanto acaben los cinco minutos, escurrimos rápidamente los guisantes y los enfriamos inmediatamente con agua fría. Esto hará que dejen de cocinarse al instante y mantendrán mejor la textura.

Con la ayuda de un pelapatatas, cortamos el calabacín en tiras largas y finas. Cocinamos en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto durante 3 minutos. Salpimentamos y reservamos.

Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.

En un cuenco amplio mezclamos la pasta, el calabacín, los guisantes y el zumo de medio limón.

Distribuimos en los platos la mezcla de pasta y verduras, y colocamos por encima un poco de ricotta, un poco de pesto, parmesano recién rallado y, si se desea, pimienta negra recién molida.

Adaptado de lo que vi en el número especial de fin de año (2016) de la revista 'Saveurs'.

00:00

Receta: Falso arroz frito

Ay, esos antojos de comida china, con arroz frito acompañando jugosos platos de carnes o verduras salteadas…

Pero ay también esa pesadez generalizada después de haber comido (demasiada) comida china. Por no hablar de que si te la tienen que traer, o la tienes que recoger como nos pasa aquí en Luxemburgo, te acabas alimentando a base de morderte las uñas esperando la comida. Además, la coliflor esa que tienes en la nevera te mira muy mal cada vez que apareces por ahí, con esos ojos acusadores de “dijiste que comerías más verduras, y por eso me compraste”. Y así unas cuantas cosas más: las zanahorias del cajón de verduras, los guisantes del fondo del congelador, unas cebollas abandonadas…

Por suerte, con esta receta puedes matar hasta tres pájaros de un tiro: comerás verduras, harás una limpieza de nevera y te quitarás ese antojo de comida china. Las verduras que lleva se pueden sustituir (quitando la coliflor, claro) por casi cualquier cosa: calabacines, judías verdes, col rallada… El cielo es el límite. Los básicos son la coliflor, que hará de sustituta del arroz, el huevo y el aceite de sésamo y la soja. Cuando mi marido lo probó dijo: “Sabe a wok”. No hay más preguntas, señoría.

Este plato es un acompañamiento ideal para filetes de carne o pescado, o también podemos utilizarlo para acompañar recetas asiáticas (y aquí en el blog hay unas cuantas, como el wok de pollo y brócoli o el cerdo agridulce ). Se mantiene bien al refrigerarlo en la nevera, así que puede ser una buena idea hacer bastante y tener raciones extra en la nevera que podemos calentar cuando queramos. Sin embargo, no he probado a congelarlo, y no sé si el resultado sería bueno una vez descongelado, ya que la coliflor conserva bastante agua.

Falso arroz frito

  ,   

June 1, 2017

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 25 mins
  • 20 mins

    25 mins

    45 mins

  • Produce: 4 raciones

Ingredientes

1 coliflor mediana

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de aceite de sésamo

3 huevos

Sal

1 cebolla pequeña, picada fina

1/2 cup (40-50 gr.) de guisantes congelados

2 zanahorias, cortadas en cubos pequeños

2 dientes de ajos, machacados

5 cebolletas alargadas, SEPARADAS la parte blanca y la verde.

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml.) de salsa de soja (baja en sodio)

Indicaciones

1. Separa las "cabezas" de la coliflor y descarta el tallo central grande. Parte las cabezas a la mitad.

2. Cuando tengas toda la coliflor cortada, ve picándola en un procesador/picador de comida en tandas. NO la piques toda a la vez y NO la piques durante mucho tiempo de forma continuada. Hay que "pulsarla", picarla en "golpes", para evitar que suelte mucha agua y se convierta en una masa acuosa e informe. Resérvala.

3. En un cuenco, bate los tres huevos con un poco de sal.

4. Calienta un poco de aceite para freír en una sartén pequeña y cocina el huevo ahí, mezclándolo a la vez que se fríe, a modo de huevo revuelto. Una vez el huevo esté completamente cocinado, resérvalo.

5. En una sartén amplia, añade el aceite de sésamo y caliéntalo a fuego medio. Añade la parte blanca de las cebolletas, la zanahoria, la cebolla y los guisantes, durante tres o cuatro minutos, hasta que se ablanden un poco.

6. Aumenta la potencia del fuego a rápido, y añade a las verduras la coliflor picada junto con la salsa de soja. Mezcla bien, y tapa. Cocina durante cinco minutos a fuego fuerte, removiéndolo con frecuencia.

7. Por último, aparta del fuego, añade el huevo reservado, mézclalo todo y preséntalo con la parte verde de las cebolletas.

Adaptado de lo que vi en Skinny Taste

00:00

Receta: Ensalada de espárragos y bacon

Sólo me ha costado casi un año volver aquí. Pero la maternidad es lo que tiene, y nunca es tarde si la dicha es buena.

Al lío.

Como os dije la semana pasada a través de la página de Facebook, hoy os traigo una receta con espárragos que queda sabrosa y es muy sencilla de hacer, ideal para aprovechar los últimos espárragos mientras están de temporada. Yo no soy particularmente adepta a comer espárragos, pero mezclados con bacon bien crujiente y aderezados con una simple vinagreta de mostaza, el resultado es genial. Además de estar comiendo verduras,  es una receta que deja bien saciada a una gracias a las proteínas y las grasas del bacon y el huevo. Un plato muy completo que vale tanto de entrante en una comida como de cena ligera.

Si queremos hacerlo más rápido podemos tener ya el huevo cocido de la noche de antes, lo demás es muy sencillo, porque blanquear los espárragos (es decir, cocerlos y luego darles un baño de agua fría) solo lleva tres o cuatro minutos. Además, es una receta que se puede llevar en fiambrera al trabajo, con la vinagreta aparte, y no sufrirá demasiado con el paso del tiempo, aunque es recomendable mantenerla en frío para no llevarnos sustos con el huevo.

Ensalada de espárragos y bacon

    

May 30, 2017

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 5 mins
  • 20 mins

    5 mins

    25 mins

  • Produce: 1 ración

Ingredientes

Para la ensalada

200 gr. de espárragos

1 huevo cocido

2 ó 3 lonchas de bacon (ahumado para más sabor)

Para la vinagreta

1 tsp. (cucharadita) de mostaza

1 tsp. (cucharadita) de vinagre de vino tinto

1 tsp. (cucharadita) de aceite de oliva virgen

Sal

Pimienta

Indicaciones

1. Pon un cazo con agua y un poco de sal a hervir. Cuando el agua rompa a hervir, añade los espárragos y cuécelos de 2 a 3 minutos.

2. Una vez cocidos los espárragos es muy importante que los escurras rápidamente y los pongas bajo el grifo del agua bien fría. Esto hará que los espárragos dejen de cocinarse rápidamente y conserven su textura, sin llegar a pasarse. Resérvalos.

3. Fríe el bacon a la plancha. Para ello, ponlo sobre la sartén fría y cocínalo a fuego lento, y ve aumentando la intensidad progresivamente, dándole vueltas. Cuando este bien frito y crujiente, sácalo de la sartén y envuélvelo en papel de cocina, presiona para deshacerte del exceso de grasa. Esto hará que el bacon quede muy crujiente.

4. Trocea o lamina el huevo duro.

5. Ahora, haz la vinagreta. Es suficiente con juntar todos los ingredientes de la vinagreta en un bol y mezclarlos bien con un tenedor.

6. Para servir, coloca los espárragos sobre el plato, a continuación, "arruga" el bacon sobre los espárragos hasta que se haga trocitos (tiene que estar bien frito), luego coloca el huevo, y por último adereza todo con la vinagreta de mostaza.

Adaptado de lo que vi en Skinny Taste

00:00

Receta: Ensalada asiática crujiente

Aunque por el centro de Europa ya se nos está acabando el verano, en España todavía podéis disfrutar de altas temperaturas y supongo que muchos estáis poco abiertos a la idea de cocinar y hacer cosas con calor. Esta ensalada de toques asiáticos es ideal para disfrutar los últimos coletazos del verano: sencilla, rápida, fresca y muy nutritiva.

Cuando leáis la receta quizá recordéis que ya he utilizado antes aliños con base de mantequilla de cacahuete, no sólo en ensalada como en este caso, también en woks, en pescado e incluso en wraps. La verdad es que es una forma ideal de añadir ese toque asiático caracterizado por contrastes entre sabores vegetales y de frutos secos.

A la receta original le he hecho unos cuantos ajustes. Por un lado, en el aliño prescindo del azúcar (ya que también se incorpora miel) y en todo el conjunto también prescindo del cilantro. Por otro lado, en las verduras tampoco utilizo col lombarda ni cebolletas. Las cebolletas pueden quedarle bien (o cebolla morada si queréis más potencia), pero realmente sin ellas no se pierde sabor, ya que el pimiento y la col tienen sabores marcados y el aliño aúna todo y le da un toque genial.

Es importante que las verduras que utilicéis no estén pasadas, ya que entonces no se logra el toque crujiente que le da a la ensalada parte de la gracia.

Posibles sustituciones

Vinagre de arroz -> Vinagre de Jerez

Ensalada asiática crujiente

  ,   

September 3, 2015

  • Preparación: 30 mins
  • 30 mins

    30 mins

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

Para el aliño

50 gr. de mantequilla de cacahuete

30 ml. vinagre de arroz

El zumo de una lima

40 ml. aceite de girasol

30 ml. de miel

15 ml. de salsa de soja

1 diente de ajo, picado groseramente

1 tsp. (cucharadita) de jengibre fresco rallado

Para la ensalada

3 zanahorias medianas

1/2 pepino (si es grande, si no, uno entero)

1 pimiento rojo

Col, al gusto

Indicaciones

Empezamos por colocar todos los ingredientes del aliño en el vaso de la batidora. Los batimos bien. Es importante que el diente de ajo esté un poco picado, para que luego quede bien triturado.

Una vez el aliño esté bien mezclado (quedará de color marrón claro), lo reservamos en un recipiente o vinajera de nuestra elección.

A continuación, preparamos las verduras. Empezamos rallando las tres zanahorias.

Después, cortamos el pimiento a la mitad, lo vaciamos y lo cortamos en tiras finas.

Lo siguiente es cortar el pepino a lo largo y vaciarlo de semillas. Esto evitará que la ensalada quede acuosa.

Después de eso, cortamos el pepino en tiras.

Para la col, cortamos "rodajas" grandes, y después hacemos cortes verticales en estas para lograr tiras.

Mezclamos todas las verduras en una ensaladera. Tenemos dos opciones: 1. Aplicar directamente el aliño reservado y removerlo todo bien o 2. Servir la ensalada en platos, y el aliño aparte.

Adaptado de lo que vi en Once Upon a Chef

00:00

Receta: Samosas de cordero

Tradicionalmente, las samosas, un plato de origen indio pero muy extendido por Oriente Medio, se rellenan de una mezcla de patata hervida y machacada con varias especias. En algunas zonas esta mezcla es sustituida por carne, habitualmente de cordero, y yo me he basado en esa idea para hacer estas samosas, un plato sabroso y diferente.

A los veteranos, esta receta os recordará ligeramente al kheema de cordero y guisantes que enseñé por aquí. Realmente, para esta receta he seguido más o menos los mismos fundamentos que para el kheema, pero prescindiendo del tomate triturado y el agua para evitar que la mezcla quedara demasiado acuosa y eso impidiera lograr unas samosas crujientes.

Para que cueste menos tiempo hacerlas, podemos dejar el relleno preparado con antelación, y que a la hora de servirlas simplemente tengamos que montar las samosas y tostarlas en el horno. Si sobra relleno, se puede tomar acompañado de arroz blanco, o en wrap para una opción rápida de hacer.

Samosas de carne

  ,   

August 18, 2015

  • Preparación: 40 mins
  • Cocinado: 10 mins
  • 40 mins

    10 mins

    50 mins

  • Produce: 6 samosas grandes

Ingredientes

6 hojas de pasta filo

250 gr. de carne de cordero picada

100 gr. de guisantes congelados

1 cebolla mediana, picada fina

1 tsp. (cucharadita) de garam masala

1 tsp. (cucharadita) de cúrcuma

1 tsp. (cucharadita) de comino molido

Sal

1 trocito de mantequilla (para dorar la cebolla)

Mantequilla derretida (para dorar la pasta en el horno)

Indicaciones

Empezamos derritiendo a fuego medio-bajo el trozo de mantequilla (unos 5 gr.)

Agregamos la cebolla y dejamos que se ablande.

Cuando la cebolla esté blanda, agregamos el cordero, y subimos a fuego rápido.

Una vez el cordero esté dorado por fuera (aún le quedará para hacerse por dentro), agregamos las especias (garam masala, cúrcuma, comino y sal), y dejamos cocer unos 5 minutos

A continuación, añadimos los guisantes congelados, y dejamos cocer todo otros 5 minutos

Precalienta el horno a 200ºC, modo ventilador.

Sacamos una hoja de pasta filo y la doblamos por la mitad horizontalmente, de manera que nos quede un rectángulo alargado.

Sobre la esquina superior derecha, colocamos un poco de la mezcla de cordero.

Con cuidado, doblamos hacia abajo.

A continuación, tomamos el resto del rectángulo y lo pasamos sobre el doblez que acabamos de hacer.

Le damos la vuelta con mucho cuidado, de forma que quede la parte rectangular hacia abajo y el relleno mirando hacia arriba.

Pasamos la pasta filo que ha quedado por abajo hacia arriba, de forma que tape la junta que quedaba visible en la imagen anterior.

Doblamos el último trocito que nos queda. Sobrará una punta que podemos meter hacia abajo, teniendo luego la precaución de colocar la parte del doblez hacia abajo, para que no se abra en el horno.

Colocamos las samosas en una bandeja con papel de horno y las rociamos con mantequilla derretida, para que se tuesten en el horno.

Horneamos durante 6-7 minutos, o hasta que las samosas tengan un tono marrón y aspecto crujiente.

00:00

Receta: Ensalada sureña de quinoa

Ya me habéis visto utilizar la quinoa en ensalada en otras ocasiones. En la receta de hoy me inspiro en una ensalada muy popular en EEUU, en la que sustituyo el arroz por quinoa.

Las ensaladas con aliños de lima o limón para el verano me encantan porque dan un toque fresco, y en este caso además estamos hablando de una ensalada muy completa, con un buen plato de esta ensalada podemos comer perfectamente. Si no, es una ensalada que queda muy, muy bien con carne hecha a la brasa, en barbacoa, algo que también se hace mucho en verano. Para hacerla más sencilla, simplemente he aliñado con lima y cilantro, pero si queréis que tenga algo más de sabor, podéis emulsionar un poco de aceite de oliva con el zumo de la lima y obtener una especie de vinagreta con un sabor más intenso.

Posibles sustituciones

Tomates cherry -> Un tomate grande

Judías/habichuelas negras -> Judías/habichuelas pintas o judías/habichuelas normales

Quinoa -> Arroz (blanco, salvaje, integral…)

Cebolletas -> Cebolla morada para un sabor más intenso

Ensalada sureña de quinoa

    

July 28, 2015

  • Preparación: 20 mins
  • 20 mins

    20 mins

  • Produce: 3 raciones

Ingredientes

160 gr. de quinoa

120 gr. de judías/habichuelas negras

140 gr. de maíz en conserva (peso escurrido)

1 aguacate

10 tomates cherry

2 cebolletas

Unas hojas de cilantro fresco, al gusto

1 lima, en dos mitades

Sal

Indicaciones

Hervimos la quinoa siguiendo las instrucciones del fabricante. Una vez hervida, es importante dejar que se enfríe en un plato aparte.

Mientras la quinoa se enfría, vamos cortando los tomates cherry, las cebolletas y picamos el cilantro finamente.

Para el aguacate, lo abrimos, lo troceamos, y lo rociamos con el zumo de una de las mitades de la lima.

Una vez la quinoa se ha enfriado, en un cuenco grande o tupper mezclamos todas las verduras, espolvoreamos con el cilantro y exprimimos la otra media lima encima de todo. Tapamos y agitamos.

Dejamos a enfriar en la nevera o servimos inmediatamente.

00:00

Receta: Pitas de pollo y pera

Hacía tiempo que no os ponía por aquí alguna receta de “comida portátil” (wraps, sandwiches, etc).

Os voy a ser sincera.

El sabor de esta receta es estupendo, y además permite bastante personalización si algún ingredientes no os convence.

PERO.

Rellenar (y comer) pitas puede ser un auténtico dolor de cabeza. Desde mi punto de vista, es demasiado jaleo para una receta que está rica, pero que estaría igual de rica en un sandwich normal, o incluso un bocadillo tradicional o un wrap. Por supuesto, comerla en pita lo hace más auténtico y la mezcla está pensada para reavivar el toque seco que suelen tener las pitas.

A la receta original le he hecho pocos cambios. Utilizo algo menos de mayonesa, pero yo no utilizo mayonesa light, como pide la receta. Por otro lado utilizo pasas en lugar de arándanos secos, porque me parece que son más fáciles de encontrar y más asequibles, y el concepto en el fondo es el mismo: incluir un fruto seco con un toque dulzón. Además, en lugar de utilizar brotes, utilizo rúcula. En general, yo corto los ingredientes en trozos más pequeños que como los muestran en la receta porque creo que eso facilita el rellenado de las pitas.

Posibles sustituciones:

Pera -> Manzana, una variedad muy entera como Golden (toque más dulzón), Fuji, Granny Smith o Pink Lady (estas dos últimas dan un toque más ácido).

Apio -> Para aportar el toque crujiente y vegetal, también podéis utilizar un poco de col rallada. Si no, es posible prescindir de él completamente.

Rúcula -> La rúcula aporta un toque amargo al conjunto. Si no os gusta ese toque, podéis sustituirla por lechuga normal, por brotes de soja o simplemente prescindir de ella.

Pitas de pollo y pera

    

June 18, 2015

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 15 mins
  • 20 mins

    15 mins

    35 mins

  • Produce: 4 pitas

Ingredientes

4 pitas

2 pechugas de pollo

Un poco de mantequilla sin sal

Una pera, mejor una variedad tersa y dura

50 gr. de rama de apio, picada finamente

50 gr. de pasas

25 gr. de almendras laminadas

Rúcula, al gusto

1 yogur griego

30 ml. de mayonesa

1 tbsp. (cucharada) de curry en polvo

Indicaciones

Picamos las dos pechugas de pollo en cubitos pequeños. Cuanto más pequeños, más fácil luego rellenar las pitas.

Derretimos la mantequilla a fuego medio alto.

Doramos el pollo durante unos 10 minutos, o hasta que esté bien cocinado.

Lo dejamos enfriar aparte.

Mientras el pollo se enfría, troceamos la pera en cubitos pequeños.

Tostamos las almendras laminadas durante unos minutos, procurando que no se quemen.

En un cuenco grande, mezclamos por un lado las almendras, el apio picado fino, las pasas y la pera.

En un cuenco pequeño, mezclamos bien el yogur griego, la mayonesa, y el curry en polvo. Quedara una mezcla de color amarillo vivo.

Una vez el pollo esté frío, lo incorporamos a las frutas y verduras que mezclamos previamente.

Vertemos la mezcla de yogur sobre el conjunto y mezclamos bien, con movimientos envolventes para no machacar la pera.

Humedecemos ligeramente las pitas y las calentamos al microondas, unos 20 segundos. Es para que estén flexibles. Cuando las saquemos, las conservamos bajo un paño de cocina para que no se resequen mientras las vamos trabajando.

Cortamos un extremo de la pita, introducimos los dedos ligeramente en el hueco para abrirla un poco, con cuidado porque tienden a romperse con facilidad.

Introducimos rúcula en el hueco, procurando que quede pegada a una de las caras.

Sobre la rúcula, colocamos la mezcla de pollo y verduras. Aunque sea más difícil es mejor intentar rellenarlas horizontalmente, porque sino la rúcula acabará en el fondo de la pita y todo el pollo encima, lo que hará imposible comerse el final de la pita (que será un cúmulo de rúcula y ya).

Adaptado de lo que vi en Eating Well

00:00