recetas de pasta

Receta: Pappardelle con pesto, ricotta y guisantes

Ayer en la página de Facebook os comentaba que hoy utilizaría guisantes para una receta sofisticada y deliciosa. Lo prometido es deuda: pappardelle con pesto, ricotta y guisantes. 

En general, estamos acostumbrados a tomar guisantes en platos de cuchara (sopas, cremas, guisos), y cuando los tomamos solos suele ser acompañados de jamón o chorizo, pero  en la receta de hoy esta verdura se reinventa en una mezcla de texturas y sabores espectacular. Los guisantes frescos son sobre todo una verdura del final de la primavera y el principio del verano, están de temporada en junio y julio. Podemos replicar esta misma receta con guisantes congelados también, pero el resultado no será el mismo, y además la receta incorpora calabacín, que comparte temporada con el guisante.

Pappardelle con pesto ricotta y guisantes2

A la receta original sólo le he ajustado el pesto, en el que también se incluía perejil. Sinceramente creo que no es necesario porque el pesto sale muy sabroso y el perejil se pierde bastante en esa mezcla. Una cosa importante del pesto es hacerlo con mortero, aunque sea mucho más trabajoso y cansado, ya que esto realza enormemente el gusto y el aroma de la salsa. En la receta original se hace con procesador, y si tenemos prisa es una opción, pero para degustar este plato en todo su esplendor, lo mejor es hacerlo con paciencia y machacando los ingredientes. Así que ya sabéis, aquí tenéis una receta para los domingos aburridos en los que tenemos tiempo y ganas de cocinar algo especial.

Pappardelle con pesto ricotta y guisantes6

Además, el pesto combina maravillosamente con el queso ricotta, porque la suavidad y la grasa del ricotta realzarán el sabor pronunciado del pesto. Me ha sobrado tanto pesto como ricotta, ¡así que pienso utilizarlos sobre tostadas por la mañana! Si os sobra pesto, otra opción es utilizarlo para rellenar pechugas, como hice en esta receta de rollitos de pollo con pasta. Aunque la verdad es que podéis utilizarlo prácticamente para cualquier cosa que se os ocurra, desde aliño para ensaladas a sandwiches y wraps, ¡es muy versátil!

Contadme qué os ha parecido si lo probáis (y si no, también ;) )

Pappardelle con pesto, ricotta y guisantes

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June 13, 2017

  • Preparación: 40 mins
  • Cocinado: 20 mins
  • 40 mins

    20 mins

    1 hr

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

Para el pesto

Un ramillete de albahaca fresca (unas 30-35 hojas de albahaca fresca)

1 diente de ajo grande, pelado y troceado en trozos grandes

40 gr. de piñones

30 gr. de parmesano rallado

120 ml. de aceite de oliva

Para la pasta

250 gr. de pappardelle

100 gr. de guisantes

1 calabacín mediano, pelado

100 gr. de ricotta

El zumo de medio limón

Aceite de oliva

Sal

Pimienta

Parmesano rallado

Indicaciones

Empezamos elaborando el pesto. En un mortero, machacamos el ajo con un poco de sal gorda.

Cuando el ajo esté hecho una pasta y no se distingan trozos, agregamos las hojas de albahaca, otro poco de sal gorda, y machacamos. Si no nos cabe toda la albahaca en el mortero, la machacamos en tandas.

Cuando la albahaca esté completamente machacada (no se distinguen trozos) tendremos una pasta de color verde oscuro. Agregamos los piñones y machacamos de nuevo.

Una vez los piñones estén completamente machacados, agregamos el parmesano y seguimos machacando/removiendo.

Ahora, poco a poco, agregamos el aceite a la vez que removemos toda la mezcla, a fin de emulsionar la salsa y que nos quede un pesto de textura sedosa.

Una vez hecho el pesto, reservamos. A la hora de agregarlo nos bastará con removerlo un poco.

En un cazo con agua hirviendo, vertemos los guisantes y cocemos durante 5 minutos. En cuanto acaben los cinco minutos, escurrimos rápidamente los guisantes y los enfriamos inmediatamente con agua fría. Esto hará que dejen de cocinarse al instante y mantendrán mejor la textura.

Con la ayuda de un pelapatatas, cortamos el calabacín en tiras largas y finas. Cocinamos en una sartén con un poco de aceite de oliva a fuego medio-alto durante 3 minutos. Salpimentamos y reservamos.

Cocemos la pasta siguiendo las instrucciones del fabricante.

En un cuenco amplio mezclamos la pasta, el calabacín, los guisantes y el zumo de medio limón.

Distribuimos en los platos la mezcla de pasta y verduras, y colocamos por encima un poco de ricotta, un poco de pesto, parmesano recién rallado y, si se desea, pimienta negra recién molida.

Adaptado de lo que vi en el número especial de fin de año (2016) de la revista 'Saveurs'.

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Receta: Tagliatelle con salsa de nata y trufa

Aunque el martes pasado aún os puse una opción de ensalada con mango muy fresca y apetecible, lo cierto es que aquí en Luxemburgo el calor nos ha abandonado ya (sniff, sniff). Llegamos a ésa época en que nuestras máximas en Lux empiezan a ser las mínimas españolas. Y hay que acompañar en la cocina.

Los platos que más me gustan para las épocas de entretiempo como la primavera y el otoño son los platos de pasta con salsa espesa, como estos tagliatelle con salsa de trufa y nata que os enseño hoy. La receta la encontré en un librito pequeño en francés que vendían en el supermercado y que ha editado una marca de pasta fresca para que hagas recetas con sus productos. No les ha salido bien la jugada porque me compré el librito pero utilizo los tagliatelle que a mí me gustan.

La receta os recordará vagamente a la de espaguetis a la carbonara, aunque esta queda mucho más ligera debido a que utilizamos jamón York en lugar de bacon y prescindimos del huevo, es decir, es una receta perfecta para los primeros días otoñales, cuando todavía no hace frío como para platos contundentes pero tampoco calor para comer ensalada fría.

El aceite aromatizado de trufa blanca lo podéis encontrar en grandes superficies comerciales o en tiendas gourmet.

Tagliatelle con salsa de nata y trufa

    

September 10, 2015

  • Preparación: 10 mins
  • Cocinado: 15 mins
  • 10 mins

    15 mins

    25 mins

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

250 gr. de tagliatelle frescos

3 champiñones grandes

Aceite de oliva

30 ml. de aceite aromatizado de trufa blanca

2 cortadas espesas de jamón York

40 gr. de queso parmesano

200 ml. de nata líquida

OPCIONAL

Nuez moscada, para aderezar

Pimienta negra, para aderezar

Indicaciones

Lavamos los champiñones y los troceamos en cuartos.

Colocamos los champiñones con una cucharadita de aceite de oliva a fuego medio-alto y tapamos la sartén. El objetivo es que reduzcan el tamaño.

Mientras tanto, rallamos el queso parmesano.

Cortamos el jamón York en tiras alargadas.

Hervimos los tagliatelle siguiendo las instrucciones del fabricante.

En un cazo pequeño a fuego medio-bajo, vertemos la nata y el parmesano. El parmesano debe fundirse. No conviene que la mezcla hierva.

Una vez el parmesano esté derretido, RETIRAMOS del fuego la salsa de nata y le incorporamos los 30 ml. de aceite de trufa blanca. Mezclamos bien y reservamos (NO lo devolvemos al fuego).

Cuando los tagliatelle estén listos, los incorporamos a la sartén de los champiñones junto con el jamón York.

A continuación, vertemos la salsa sobre el conjunto y mezclamos con cuidado de no cargarnos el jamón York.

Servimos y aderezamos si lo deseamos con nuez moscada (mejor recién molida) y pimienta negra.

Adaptado de lo que vi en el libro 'Tagliatelles Lustucru Sélection. Les 30 recettes culte'

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Receta: Espaguetis con albóndigas

Una de las cosas que me quedó por probar cuando estuve en Nueva York fueron los spaghetti with meatballs, espaguetis con albóndigas. Es un plato típico de la tradición ítalo-americana y que además es bastante popular en la zona de Little Italy, en Nueva York, donde se pueden probar otras delicias como los cannoli dulces.

El caso es que esta receta quizá no me llamó tanto la atención estando allí porque en casa la hemos hecho muchas veces, con las incomparables albóndigas à la Igna, unas albóndigas caseras que hace el otro chef de la casa y que a mí me encantan porque valen para cualquier plato, aunque en este quedan particularmente bien. Esta receta es bastante contundente, así que puede servir como comida de plato único.

El plato en sí no tiene más misterio. Es importante, además de hacer las albóndigas uno mismo, hacer también la salsa. Si os gusta que tenga un punto más ácido y más cuerpo le podéis añadir un poquito de vino blanco (la típica salsa de tomate que hacen para los guisados nuestras madres y abuelas).

Espaguetis con albóndigas

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August 29, 2015

  • Preparación: 10 mins
  • Cocinado: 30 mins
  • 10 mins

    30 mins

    40 mins

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

10 albóndigas

220 gr. de espaguetis

Para la salsa

Aceite de oliva virgen

1 cebolla troceada

1 diente de ajo

500 gr. de tomate triturado

Orégano seco

Perejil seco

Sal

Indicaciones

Cocemos los espaguetis siguiendo las instrucciones del fabricante.

Freímos u horneamos las albóndigas

En un cazo mediano calentamos un poco el aceite de oliva virgen y sofreímos la cebolla a fuego medio.

Picamos muy fino el diente de ajo.

Cuando la cebolla se haya ablandado, incorporamos el ajo picado y rehogamos durante un par de minutos.

Agregamos el tomate triturado.

Incorporamos el perejil y el orégano, y dejamos que todo se cueza durante unos 10 minutos a fuego medio.

Para servir el plato, colocamos los espaguetis en el centro, vertemos salsa por encima y acabamos con 5 albóndigas por cada plato.

Se puede añadir un poco de vino blanco a la salsa para darle más cuerpo.

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Receta: Rollitos de pollo con pasta

Para contrastar un poco con la facilidad de la receta que os puse el martes, hoy os traigo una idea algo más trabajosa, pero también muy sabrosa, y perfecta para las/los que cocináis para una familia. Se trata de un plato de pasta que va acompañado con un pollo bastante sabroso, es perfecto para niños y adultos.

Los rollitos son con diferencia la parte más complicada de la receta, no por el proceso en sí de montarlos, sino porque es difícil saber si están completamente cocinados sin abrirlos y cortarlos/pincharlos. Y ya sabemos que el pollo poco cocinado es una muy mala idea. Por esa razón, yo he aumentado el tiempo de cocción del pollo respecto a la receta original, ya que cuando corté el primer trozo me di cuenta de que le faltaba tiempo de cocción. Al respecto de eso, aunque en la receta aconsejan cocinarlo sobre el cazo de pasta cociéndose, yo os recomiendo encarecidamente que lo cocinéis aparte, ya que es muy difícil que se cocine bien si no es sobre una sartén u olla amplia, que además se pueda tapar. Tapar la sartén donde se están cocinando los rollos de pechuga también es vital.

Aparte de esos cambios estructurales, el otro cambio ha sido añadir un poco de orégano a la pasta, para alegrarla. A los que os gusten los platos salados o sabrosos, os recomiendo que apliquéis alguna especia o condimento, ya que la pasta es relativamente suave de sabor, a pesar de estar cocinada con tomates secos y alcaparras.

Rollitos de pollo con pasta

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May 28, 2015

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

Para el pollo

2 pechugas de pollo

15 gr. de hojas de albahaca fresca

15 gr. de avellanas (unas 6 ó 7 avellanas)

1 diente de ajo, machacado/prensado

Sal

Pimienta

Para la pasta

120 gr. de pasta de tu elección

20 gr. de tomates secos

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de zumo de limón

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de aceite de oliva virgen

1 tbsp. (cucharada) de alcaparras

30 gr. de olivas negras, picadas

Orégano, al gusto

Indicaciones

Empezamos preparando los rollitos de pollo. Si las pechugas son enteras, es preciso cortarlas a la mitad, abrirlas.

Envolvemos la pechuga ya abierta en papel film, y la golpeamos con un rodillo de cocina o una maza de carne, no demasiado, para que no se desmonte la pechuga. Reservamos la pechuga.

En un procesador, mini-pymer o similar, picamos juntas las hojas de albahaca y las avellanas.

Añadimos a la mezcla el ajo machacado, la sal y la pimienta, y volvemos a procesar.

Dividimos la mezcla en dos y extendemos sobre el centro de la pechuga.

Enrollamos la pechuga bien.

La envolvemos, apretando, en papel aluminio.

En una sartén/olla amplia, ponemos un colador o un cesto para cocinar al vapor, colocamos las pechugas envueltas, Y TAPAMOS BIEN (importante). Cocinamos al vapor unos 15-20 minutos.

Mientras tanto, hervimos la pasta siguiendo las instrucciones del paquete.

Una vez la pasta esté hervida, la colamos, la devolvemos al mismo cazo y fogón donde la cocimos, y con el fuego apagado o muy bajo, le añadimos el zumo de limón, el aceite de oliva virgen, los tomates secos, las alcaparras y las olivas negras. Mezclamos bien durante un par de minutos.

Una vez las pechugas estén hechas, las desenrollamos, y con cuidado y un cuchillo bien afilado las cortamos en rodajas de un dedo de grosor. Es mejor cortar presionando, de una vez, que serrar.

Por último, servimos la pasta, aderezamos con orégano si queremos, y colocamos encima de la pasta las rodajas. También podemos servir por separado.

Adaptado de lo que vi en el libro 'Ultimate Low Fat. Healthy Cooking for You and your Family' (ed. Parragon, 2008)

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