recetas con limón

Receta: Limonada de sandía

Ahora que el verano está en pleno apogeo y está trayendo muchas jornadas calurosas, apetece más que nunca una limonada bien fría. En la receta de hoy os propongo actualizar vuestra receta de limonada añadiéndole un poco de sandía, una de las frutas estrella de la temporada.

No os conté en la entrada del jueves pasado que, mientras estaba en EEUU me rompí el pulgar de la mano izquierda, justo la primera mañana que pasamos fuera de Nueva York. Y claro, el dedo tiene que estar entablillado hasta el 3 de agosto, así que me resulta imposible hacer recetas muy complicadas (todas las que incluyen masa, por ejemplo). Afortunadamente estamos en verano y apetece poco pasar mucho tiempo cocinando.

Esta receta tan sencilla y apetecible se me ocurrió, precisamente, en el viaje por EEUU. En una de las cadenas de comida rápida a la que fuimos hacían una limonada con sandía que me encantó, con el mismo formato que os enseño aquí: sirope + hielo + limonada + decoración de sandía. Por supuesto, no me dieron la receta, pero he estado maquinando hasta que he encontrado algo similar, aunque mucho más natural y sin ningún tipo de edulcorante artificial. El sirope me ha quedado más oscuro y no de un rojo vivo, pero deduzco que eso se debe a que el mío está realmente hecho con sandía y no con sucedáneos. Si os gustaría un color más rojo, podéis utilizar colorantes.

Curiosamente, es posible en mi limonada notar el sabor de la sandía a la vez que el del limón, y juntos crean una combinación refrescante y muy apetecible para las calurosas tardes veraniegas.

Limonada de sandía

    

July 18, 2015

  • Preparación: 25 mins
  • Cocinado: 2 hrs
  • 25 mins

    2 hrs

    2 hrs 25 mins

  • Produce: 800 ml. de limonada (aprox.)

Ingredientes

Para la limonada

5 limones medianos

500 ml. de agua

2 tbsp. (cucharadas, 30 gr.) de azúcar fina

Para el sirope de sandía

300 gr. de pulpa de sandía

200 gr. de azúcar de caña

Opcional

Sandía troceada, para decorar

Indicaciones

Empezamos preparando la limonada para que le dé tiempo a enfriarse. Exprimimos los 5 limones.

Después de exprimirlos, recomiendo colar el zumo para que no queden trozos de pulpa. Simplemente lo volcamos en la jarra que deseemos utilizando un colador fino, si se atora y no cae zumo, basta con remover con una cucharilla la pulpa de dentro del colador para que deje pasar el zumo.

Añadimos los 500 ml. de agua a la jarra con el zumo de limón y removemos.

A continuación, añadimos las dos 'tablespoons' de azúcar y removemos de nuevo para disolver el azúcar.

Por último tapamos nuestra limonada, y la dejamos enfriar en la nevera mientras hacemos el sirope. (Podéis no taparla, yo lo hago porque soy un poco maniática con los olores)

Para preparar el sirope, colocamos en un cazo mediano la sandía y el azúcar de caña. Lo ponemos a fuego fuerte hasta que la sandía empiece a soltar agua. No os preocupéis por las pepitas, luego se cuela todo y no queda ni una.

Cuando la sandía suelte agua y los trozos se hayan reducido, bajamos el fuego de intensidad, a fuego medio, y dejamos que se siga cociendo durante unos 10 minutos

La sandía no llegará a deshacerse completamente, por lo que recomiendo colar todo y quedarse con el jarabe resultante, que deberemos cocer otros 5 minutos. Queda un sirope de color caoba.

Dejamos que el sirope se enfríe. Podemos dejar que pierda temperatura durante un rato fuera de la nevera, y luego acabar de enfriarlo en la nevera.

Para nuestros vasos de limonada, empezamos poniendo medio dedo de sirope de sandía.

A continuación colocamos hielos.

Acabamos con una buena dosis de zumo de limón.

Decoramos con la sandía si lo deseamos y servimos acompañado de una cucharilla, para mezclar el sirope y la limonada.

En el tiempo de cocinado se cuenta el tiempo de enfriado adecuado para la limonada.

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Receta: Falafel de lentejas

Hacía tiempo que tenía curiosidad por el falafel, del que había oído hablar y que es quizá uno de los platos orientales más extendidos, junto con el kebab y el couscous, así que cuando vi una receta de falafel con lentejas en mi amado libro Donna Hay. Fresh and Light (del que ya os he enseñado alguna receta antes), no pude resistirme a hacerla para probar qué tal quedaba.

La salsa de acompañamiento también viene incluida en la misma receta, y os recomiendo que la hagáis porque combina perfectamente con las piezas de falafel. A primera vista puede parecer que hay poco falafel aquí, pero os aseguró que este plato llena bastante más de lo que parece, así que os recomiendo que os andéis con cuidado doblando cantidades.

Mi única modificación respecto a la receta original ha sido disminuir la cantidad de cilantro fresco utilizado, ya que yo no soy demasiado fan de esta hierba aromática, y cuando la uso trato de reducir un poco las cantidades. También he reducido un poco las cantidades de los ingredientes de la salsa, para que no saliera mucha.

Posibles sustituciones

Ricotta -> Se puede sustituir por requesón o queso tipo “cottage”.

Tahini -> Si no lo encontráis, se puede hacer tahini casero de forma fácil mezclando semillas de sésamo machacadas con aceite (de oliva o de girasol), hasta que quede de una pasta de consistencia líquida/viscosa.

Falafel de lentejas

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July 2, 2015

  • Preparación: 30 mins
  • Cocinado: 20 mins
  • 30 mins

    20 mins

    50 mins

  • Produce: Entre 10 y 12 piezas

Ingredientes

Para el falafel

400 gr. de lentejas en conserva

70 gr. de pan rallado

100 gr. de queso ricotta

1 huevo

1 tsp. (cucharadita) de comino molido

1 tbsp. (cucharada) de hojas de cilantro fresco

1 tsp. (cucharadita, aprox. medio limón) de ralladura de limón

Sal

Pimienta

Aceite

Para la salsa de yogur

1 yogur griego (150 gr.)

1 diente de ajo, machacado/prensado

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de tahine

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de zumo de limón

Cebollino fresco, picado, al gusto

Indicaciones

Precalentamos el horno a 220ºC, posición de calor arriba y abajo.

Ponemos las lentejas en un colador, las enjuagamos y las dejamos que se escurran durante unos minutos.

Mientras las lentejas se escurren, preparamos la salsa de yogur. Mezclamos bien todos los ingredientes excepto el cebollino fresco.

Cuando la salsa esté bien mezclada, añadimos el cebollino y mezclamos con cuidado. Reservamos en la nevera.

Una vez las lentejas estén escurridas, las ponemos en una batidora, procesador de alimentos o similar, y les damos un par de golpes, NO hay que triturarlas completamente.

En un cuenco grande, mezclamos bien las lentejas procesadas, el pan rallado, el queso ricotta, el comino, el cilantro fresco, la ralladura de limón, el huevo, sal y pimienta. Quedará una pasta compacta, de color marrón claro.

Tomamos dos tablespoons (cucharadas) de la mezcla, formamos una bola y la aplastamos un poco para darle forma.

Colocamos papel de horno sobre una bandeja para hornear y lo engrasamos ligeramente, después colocamos las piezas de falafel encima. No crecen, así que se pueden separar poco.

Con una brocha de cocina, rociamos el falafel con aceite de oliva.

Horneamos por una cara primero durante 10 minutos o hasta que esté ligeramente dorado. Pasado ese tiempo, abrimos el horno, le damos la vuelta a las piezas de falafel, rociamos con aceite por la cara descubierta, y volvemos a hornear otros 10 minutos.

Servimos calientes, acompañado de la salsa de yogur.

Adaptado de lo que vi en el libro 'Donna Hay. Fresh and Light' (ed. Hardie Grant Books, 2012)

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Receta: Muffins de limón y semillas de amapola

Quitando el helado, no soy muy fan de la repostería de limón, porque el sabor cítrico suele invadir y disfrazar el resto de ingredientes y a mí me gusta cuando se pueden apreciar sabores distintos en un plato. Sin embargo, cuando leí esta receta (en el libro New York. Cult Recipes), me dio la sensación de que éste no iba a ser el caso, y no me equivoqué. Los muffins de esta receta salen suaves, aunque se puede apreciar el toque del limón.

A la receta original le he hecho muy pocos cambios. En ella se incluye fruta fresca (manzana y pera) en la masa de los muffins, pero yo no lo he hecho porque me parecía que podía quedar demasiado acuosa la masa, y realmente prescindiendo de la fruta me han salido unos muffins perfectos: esponjosos y melosos de textura. Las semillas de amapola dan un punto de color y contraste al conjunto, pero si no las encontráis son prescindibles, no aportan un sabor especial ni nada así. A los que, como a mí, no os guste demasiado la repostería de limón, os recomiendo que utilicéis la ralladura de un limón no muy grande, o la mitad de un limón grande. Es el punto perfecto, para mi gusto.

Muffins de limón y semillas de amapola

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June 4, 2015

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 20 mins
  • 20 mins

    20 mins

    40 mins

  • Produce: 12 muffins

Ingredientes

Para los muffins

320 gr. de harina

20 gr. de semillas de amapolas

1/2 tsp. (cucharadita) de sal

15 gr. de levadura química

150 gr. de azúcar fina

125 gr. de mantequilla, derretida

2 huevos (L)

45 ml. de zumo de limón

La ralladura de un limón (no muy grande)

1 yogur griego (150 gr.)

Para el glaseado

125 gr. de azúcar glas

20 ml. de zumo de limón

15 ml. de agua caliente

Indicaciones

Precalentamos el horno a 190ºC

Mezclamos en un cuenco grande la harina, la levadura, las semillas de amapola y la sal.

En un cuenco aparte mezclamos bien el azúcar, la mantequilla derretida, los huevos, la ralladura de limón, el zumo de limón y el yogur griego. Recomiendo empezar mezclando bien la mantequilla con el azúcar, y luego añadir el resto de ingredientes uno a uno, ligándolos bien cada vez.

Engrasamos generosamente los moldes donde vayamos a hacer los muffins.

Ligamos la mezcla "seca" (de harina) con la "líquida", quedará una masa bastante compacta y espesa, poco fluida.

Con una cuchara, distribuimos la mezcla en los compartimentos para muffins. No hace falta que queden muy regulares. Procura NO llenarlos hasta el tope, que quede un centímetro o dos hasta el borde.

Horneamos durante 20 minutos a 190ºC, o hasta que los muffins se "resquebrajen" por arriba.

Mientras los muffins se enfrían, preparamos el glaseado. Mezclamos el azúcar glas, el zumo de limón y los 15 ml. de agua caliente y batimos fuerte durante unos minutos. El glaseado queda espeso pero fluido.

Cuando los muffins estén fríos (importante), los cogemos por la parte de abajo y mojamos la parte de arriba en el glaseado, dándoles la vuelta y dejándolos a secar sobre un papel.

Esperamos unos 20-30 minutos a que el glaseado se haya endurecido, y listo.

Adaptado de la receta que vi en el libro 'New York. Cult Recipes' de Marc Grossman (ed. Murdoch Books)

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