recetas asiáticas

Receta: Falso sushi

Hacía poco que había hecho mi falso arroz frito cuando me crucé con esta receta de aquí. Yo ya había sucumbido al encanto de sustituir el arroz por coliflor, y claro, tuve que ponerme a ver si esto del sushi también funcionaba.

Como ya os he dicho antes, ADORO el pescado crudo, razón por la cual disfruto mucho con el sushi, y casi todas las semanas acabo teniendo antojo de sushi. Desgraciadamente, no todas las semanas tengo tiempo para ir a por sushi, porque aquí hay pocos sitios que repartan a domicilio y los pocos que hay te cobran por el reparto. Y si no me muero de ganas, la verdad es que coger el coche para ir a otro pueblo a por la cena me da bastante pereza.

En esta tesitura, cruzarme con una receta de falso sushi sin demasiadas complicaciones y que prometía, fue toda una revelación para mí.

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Receta: Costillas a la miel y jengibre

Me encantan las recetas que con poco esfuerzo dan grandes resultados, y estas costillas de cerdo a la miel y jengibre son exactamente eso. Esta es una de esas recetas que se hacen solas, y el resultado es tan sabroso que es una receta candidata para cuando tenemos invitados a comer pero poco tiempo para preparar cosas muy elaboradas.

Debido a que las costillas tienen que marinar durante doce horas, es conveniente dejarlas preparadas la noche del día antes en el que queremos degustarlas, pero si se tiene esa precaución se puede obtener un resultado excelente con poco esfuerzo. Otra opción si las queremos para una cena es prepararlas bien pronto por la mañana. En cualquier caso, tras el tiempo de marinado simplemente tenemos que colocarlas en una bandeja de horno con papel de horneado y dejar que se hagan.

La combinación de ingredientes es de reminiscencias asiáticas, con ese punto ligero de caramelizado que le da la miel y el azúcar moreno de la marinada. Como vino blanco seco cualquiera os vale, yo he utilizado el mismo que utilicé para los muslos de pollo al ajillo y el resultado ha sido genial.

Otra cosa que me gusta de esta receta es que, al contrario que otras recetas de costillas, no es necesario cocinarlas durante mucho tiempo en el horno, que siempre se agradece en verano, y además cuando os llegue el olor de esta maravilla cocinándose en el horno, os garantizo que no querréis esperar mucho tiempo antes de hincarles el diente. Después de 30 minutos, tendremos listas nuestras costillas.

Costillas a la miel y jengibre

    

June 17, 2017

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 30 mins
  • 20 mins

    30 mins

    50 mins

  • Produce: 3-4 raciones

Ingredientes

1 kg. de costillar de cerdo

Opcional: cilantro fresco

Para la marinada

45 ml. miel líquida

40 gr. de azúcar moreno

90 ml. de salsa de soja

200 ml. de vino blanco seco

1 diente de ajo grande, pelado y picado

1 tsp. (cucharadita) de jengibre en polvo

2 tbsp. (cucharadas) de semillas de sésamo

Indicaciones

Cortamos el costillar siguiendo paralelamente los huesos de las costillas (También podemos pedirlas ya cortadas de la carnicería)

En un cuenco grande mezclamos bien todos los ingredientes de la marinada.

En una fuente honda colocamos todas las costillas cortadas y cubrimos con la marinada. Debería quedar la mayoría de la carne cubierta.

Marinamos durante 12 horas (una noche)

Precalentamos el horno a 180ºC

Una vez el horno esté caliente, ponemos papel de horno en una bandeja y colocamos las costillas escurridas. Reservamos la marinada para luego usarla como salsa en la mesa (descartando los trozos de ajo)

Horneamos durante 20 minutos a 180ºC

Pasados esos veinte minutos, subimos la bandeja a la parte de arriba del horno y utilizamos el grill durante 10 minutos a 220ºC, vigilando que las costillas no se quemen.

Espolvoreamos el cilantro fresco si lo utilizamos.

OJO: Esta receta requiere marinado durante al menos una noche.
Adaptado de lo que vi en el número especial 2016 de la revista 'Saveurs'.

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Receta: Falso arroz frito

Ay, esos antojos de comida china, con arroz frito acompañando jugosos platos de carnes o verduras salteadas…

Pero ay también esa pesadez generalizada después de haber comido (demasiada) comida china. Por no hablar de que si te la tienen que traer, o la tienes que recoger como nos pasa aquí en Luxemburgo, te acabas alimentando a base de morderte las uñas esperando la comida. Además, la coliflor esa que tienes en la nevera te mira muy mal cada vez que apareces por ahí, con esos ojos acusadores de “dijiste que comerías más verduras, y por eso me compraste”. Y así unas cuantas cosas más: las zanahorias del cajón de verduras, los guisantes del fondo del congelador, unas cebollas abandonadas…

Por suerte, con esta receta puedes matar hasta tres pájaros de un tiro: comerás verduras, harás una limpieza de nevera y te quitarás ese antojo de comida china. Las verduras que lleva se pueden sustituir (quitando la coliflor, claro) por casi cualquier cosa: calabacines, judías verdes, col rallada… El cielo es el límite. Los básicos son la coliflor, que hará de sustituta del arroz, el huevo y el aceite de sésamo y la soja. Cuando mi marido lo probó dijo: “Sabe a wok”. No hay más preguntas, señoría.

Este plato es un acompañamiento ideal para filetes de carne o pescado, o también podemos utilizarlo para acompañar recetas asiáticas (y aquí en el blog hay unas cuantas, como el wok de pollo y brócoli o el cerdo agridulce ). Se mantiene bien al refrigerarlo en la nevera, así que puede ser una buena idea hacer bastante y tener raciones extra en la nevera que podemos calentar cuando queramos. Sin embargo, no he probado a congelarlo, y no sé si el resultado sería bueno una vez descongelado, ya que la coliflor conserva bastante agua.

Falso arroz frito

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June 1, 2017

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 25 mins
  • 20 mins

    25 mins

    45 mins

  • Produce: 4 raciones

Ingredientes

1 coliflor mediana

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de aceite de sésamo

3 huevos

Sal

1 cebolla pequeña, picada fina

1/2 cup (40-50 gr.) de guisantes congelados

2 zanahorias, cortadas en cubos pequeños

2 dientes de ajos, machacados

5 cebolletas alargadas, SEPARADAS la parte blanca y la verde.

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml.) de salsa de soja (baja en sodio)

Indicaciones

1. Separa las "cabezas" de la coliflor y descarta el tallo central grande. Parte las cabezas a la mitad.

2. Cuando tengas toda la coliflor cortada, ve picándola en un procesador/picador de comida en tandas. NO la piques toda a la vez y NO la piques durante mucho tiempo de forma continuada. Hay que "pulsarla", picarla en "golpes", para evitar que suelte mucha agua y se convierta en una masa acuosa e informe. Resérvala.

3. En un cuenco, bate los tres huevos con un poco de sal.

4. Calienta un poco de aceite para freír en una sartén pequeña y cocina el huevo ahí, mezclándolo a la vez que se fríe, a modo de huevo revuelto. Una vez el huevo esté completamente cocinado, resérvalo.

5. En una sartén amplia, añade el aceite de sésamo y caliéntalo a fuego medio. Añade la parte blanca de las cebolletas, la zanahoria, la cebolla y los guisantes, durante tres o cuatro minutos, hasta que se ablanden un poco.

6. Aumenta la potencia del fuego a rápido, y añade a las verduras la coliflor picada junto con la salsa de soja. Mezcla bien, y tapa. Cocina durante cinco minutos a fuego fuerte, removiéndolo con frecuencia.

7. Por último, aparta del fuego, añade el huevo reservado, mézclalo todo y preséntalo con la parte verde de las cebolletas.

Adaptado de lo que vi en Skinny Taste

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Receta: Bocaditos coreanos de pollo

Uno de mis restaurantes favoritos de sushi en Luxemburgo (que hace mucho que no frecuento por el embarazo), tiene en su carta de entrantes unas deliciosas albóndigas coreanas hechas a base de pollo. Hace mucho tiempo que quiero probar a hacerlas en casa, y he encontrado una receta que, si bien no da exactamente el mismo resultado, se acerca bastante.

Lo bueno de las albóndigas es que, a pesar de que parecen poco “elegantes” para una cena de Navidad, podemos dejarlas hechas con antelación y hacerlas en su salsa justo antes de servirlas. Esta receta, además, incorpora un punto exótico a nuestra mesa pero gustará a las personas que no están cómodas con las mezclas de sabores poco convencionales de estas fiestas. Si hacéis una gran cantidad de albóndigas, podéis guardar parte en el congelador y utilizarlas para una sopa de inspiración asiática, parecida a la sopa Wan Tun.

He hecho algunas adaptaciones a la receta que he encontrado. Por un lado, mis albóndigas son de pollo. Además, no utilizo sal en la mezcla (ya que la salsa de soja me parece suficiente).

Si las queréis servir como en la imagen, os recomiendo que las hagáis bastante pequeñas, y si no encontráis brotes, podéis servirla en un cogollo pequeño de lechuga. Otras opciones pueden ser servirlas en pincho.

Bocaditos coreanos de pollo

    

December 17, 2015

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 25 mins
  • 20 mins

    25 mins

    45 mins

  • Produce: 15 albóndigas aprox. (según tamaño)

Ingredientes

Para las albóndigas

500 gr. de carne de pollo picada

2 cebolletas

La yema de un huevo

2 tbsp. (cucharadas) de maicena

1 diente de ajo mediano

1 tsp. (cucharadita) de jengibre fresco rallado

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de salsa de soja

Para la salsa

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml.) de salsa de soja

1 tbsp. (cucharada) de azúcar

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de miel

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml.) de vinagre de arroz

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml.) de agua

2 dientes de ajo, finamente laminados

1 trozo de jengibre pequeño, finamente laminado

OPCIONAL: Para la presentación

Brotes tiernos

Indicaciones

Picamos las dos cebolletas.

Picamos finamente el ajo.

En un cuenco mediano, mezclamos bien todos los ingredientes de las albóndigas. Cuando esté bien mezclado todo, probamos a formar una albóndiga. Si la mezcla está muy líquida o no mantiene la forma, podemos añadir más maicena (o harina, o pan rallado fino).

En un plato aparte colocamos más maicena (o harina si no tenemos maicena). Formamos las albóndigas y las rebozamos un poco.

Una vez nuestras albóndigas esté hechas, las doramos ligeramente en una sartén para sellarlas. No hace falta cocinarlas del todo, acabaremos de cocinarlas con la salsa.

Mezclamos todos los ingredientes de la salsa en un cuenco pequeño.

En una sartén amplia (que quepan todas las albóndigas o la mayoría de ellas), vertemos la mezcla de la salsa y calentamos a fuego medio durante 3 ó 4 minutos, hasta que la salsa se espese ligeramente.

Colocamos las albóndigas selladas y las cocinamos moviendo la sartén cada dos minutos para que se impregnen de la salsa por toda la superficie.

Servimos calientes.

Adaptado de lo que vi en Korean Bapsang

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Receta: Gambas crujientes con mango

Para esta entrada del reto Navidades 2015 os presento unas gambas crujientes con compota de mango. A diferencia de los vol-au-vents Thai, esta receta se toma templada o caliente (al menos las gambas). Las notas cítricas del mango junto con las especias de la compota refrescan el sabor de la gamba, es una combinación estupenda.

La opción que tenéis para preparar este aperitivo con antelación es dejar la compota de mango lista antes de tiempo y las gambas ya rebozadas, listas para freír. El tiempo de fritura es corto, de manera que no nos llevará mucho tiempo y podemos freírlas y montar la presentación en vasitos mientras los invitados toman otros aperitivos.

Cuando estaba pensando en posibles recetas para este reto, sabía que quería probar a utilizar el mango en alguna especie de salsa. Estuve buscando varias recetas por Internet pero ninguna terminaba de convencerme. Algunas tenían ingredientes demasiado complejos, otras se me antojaban aburridas. Al final me decidí por hacer yo misma esta compota, que en textura contrasta muy bien con el crujiente de las gambas. Si queréis elegir otro tipo de marisco para esta preparación os recomiendo que os decantéis por especies de gamba grandes (gambón, langostino, etc), ya que son más fáciles de manipular y de presentar de forma atractiva.

Aunque esta presentación es muy atractiva comprendo que puede ser un dolor de cabeza para muchos. Otras opciones más sencillas para presentar esta receta pueden ser:

  • Servir la compota en un cuenco a modo de ‘dip’, y las gambas enganchadas en el borde del cuenco.
  • Servir las gambas colocadas en una bandeja y con un bote de boquilla pequeña (o una cucharilla y mucho cuidado), esparcir un poquito de compota por encima.

Gambas crujientes con mango

    

December 10, 2015

  • Preparación: 20 mins
  • Cocinado: 30 mins
  • 20 mins

    30 mins

    50 mins

  • Produce: 6 vasitos

Ingredientes

Para la presentación de la foto

Vasitos de chupito o similar

Palillos largos/brochetas

Para la compota de mango

235 gr. de mango

El zumo de una lima (o el zumo de 1/2 limón)

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de miel

1 tsp. (cucharadita) de jengibre en polvo

1 tsp. (cucharadita) de comino molido

Para las gambas

6 gambas tigre (o gambones, o langostinos)

30 gr. de panko (pan rallado grueso)

25 gr. de cebolla frita crujiente

2 tbsp. (cucharadas) de coco rallado

20 gr. de harina

90 ml. de agua

Aceite de girasol para freír

Indicaciones

Empezamos con la compota de mango. Para ello, troceamos en cubos medianos el mango.

Colocamos el mango troceado en un cazo pequeño, junto con el zumo de lima y la miel, a fuego medio. Dejamos que se cueza todo durante 10 minutos

Mientras tanto, preparamos las gambas. Si quieres hacer la presentación de la foto, ensarta las gambas en palitos de pincho.

A continuación, con un tenedor mezclamos la harina con el agua hasta formar una pasta espesa pero fluida.

En una mini-pymer o procesador de alimentos, juntamos el panko, la cebolla crujiente y el coco rallado. Pulsamos un par de veces o tres y colocamos en un plato amplio.

Pasamos las gambas ensartadas por la mezcla de harina y agua.

Después la pasamos por la mezcla de panko, cebolla y coco, y la colocamos ya rebozada en un plato aparte. Repetimos con todas las gambas los dos últimos pasos.

Cuando el mango se haya ablandado y se empiece a formar una pasta, añadimos el jengibre y el comino al cazo y mezclamos bien.

Después ponemos todo en el vaso de una batidora y trituramos hasta lograr una pasta homogénea. Dejamos enfriar aparte.

¡ATENCIÓN!: Si estás preparando esta receta con antelación, puedes refrigerar ahora lo que has elaborado (la compota y las gambas ya rebozadas pero sin freír)

En una sartén calentamos a fuego fuerte abundante aceite de girasol.

Cuando el aceite esté muy caliente, y con cuidado, colocamos las gambas, dejando que el palito sobresalga por fuera (si es muy largo, podemos apoyarlo en el borde de la sartén, si es corto, es conveniente sujetarlo con pinzas de cocina). Cocinamos las gambas unos 2 minutos por unidad.

Para servir las gambas como en la foto, colocamos una cucharada de compota de mango en el fondo del vaso, y sobre ella, las gambas con su palillo.

Servimos mientras las gambas estén calientes.

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Receta: Vol-au-vents Thai

¡Aquí llegamos con la primera receta del reto Navidades 2015! En esta ocasión os muestro unos vol-au-vents Thai, un aperitivo o entrante frío que combina el hojaldre más famoso de la gastronomía francesa con un relleno con reminiscencias de la cocina tailandesa, en la que los sabores dulces y picantes avivan el sabor del marisco y la fruta.

Para esta receta recomiendo utilizar un mango que esté maduro pero conserve firmeza, ya que así será más fácil trabajar con él (tanto para el relleno como para posibles decoraciones que queráis incorporar). Si os decantáis por gambas, utilizad unas de cocktail, si puede ser pre-cocidas, que no sean demasiado grandes y que tengan buen sabor. Para hacer una receta un poco más sofisticada, esta receta también funciona bien con langostinos, cangrejo o langosta, en definitiva, cualquier cosa que sea similar a las gambas.

Otra opción es servir la misma mezcla en vol-au-vents más pequeños, aunque en ese caso, prescindiendo de la decoración de la gamba en el borde (o usando gambas más pequeñas). Si no, en vol-au-vents grandes tenéis un entrante perfecto para dejar preparado con antelación si vuestra intención es servir después una comida o cena contundente, estos vol-au-vents quedan frescos y ligeros. Podemos dejar la mezcla del relleno preparada en la nevera y después rellenar los vol-au-vents unos minutos antes de servir, para así dedicar nuestro tiempo a elaborar platos más serios o para atender a nuestros invitados.

Vol-au-vent Thai

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December 3, 2015

  • Preparación: 25 mins
  • 25 mins

    25 mins

  • Produce: 4 vol-au-vents

Ingredientes

4 vol-au-vents

1/2 Aguacate

75 gr. de mango

50 gr. de gambas cocktail (+ 8 gambas para decorar)

3 tbsp. (cucharadas, 45 ml) de mayonesa

El zumo de media lima

1/2 tsp. (cucharadita) de pimentón de la Vera

1/2 tsp. (cucharadita) de salsa sriracha

Indicaciones

Empezamos pelando y picando el medio aguacate en cubos pequeños. Lo colocamos en un cuenco mediano.

A continuación, picamos el mango también en cubos pequeños. Lo agregamos al cuenco donde tenemos el aguacate.

Picamos las gambas de cocktail en trocitos pequeños.

Agregamos las gambas al cuenco donde está el resto de la fruta y lo mezclamos todo.

En un recipiente aparte, mezclamos con un tenedor la mayonesa, el pimentón de la Vera, la sriracha y el zumo de lima.

Vertemos la salsa ya mezclada sobre el mango, el aguacate y las gambas picadas. Mezclamos todo con cuidado para que no se deshaga el aguacate.

¡ATENCIÓN!: si estás preparando esta receta con antelación, para en este punto, tapa la mezcla y refrigérala hasta unos minutos antes de servir.

Cogemos nuestros vol-au-vents, y con un cuchillo pequeño con punta y bien afilado, retiramos un poco de la "tapa" del vol-au-vent para tener espacio para el relleno. No hace falta quitarlo todo.

Colocamos dos gambas enganchadas al borde de cada vol-au-vent.

Con una cuchara y mucho cuidado, rellenamos los vol-au-vents con la mezcla que reservamos anteriormente. Servimos.

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Receta: Cerdo agridulce

Una de esas recetas clásicas de restaurante chino en Europa es el cerdo agridulce. En casa es uno de nuestros platos favoritos, siempre que vamos a comer fuera y nos decidimos por comida china uno de los dos se lo pide.

Como nos gusta tanto, llevo ya tiempo haciendo diferentes pruebas para lograr una receta parecida pero casera. En contra de lo que pudiera parecer, lo complicado de esta receta no es la salsa (que da nombre al plato), sino el rebozado del cerdo. Esto es lo único que todavía se me resiste. El rebozado característico de los restaurantes chinos es suave por fuera, algo espeso y tolera bien el “pringue” de la salsa, no se deshace al estar en contacto con ella.

Mi prueba más reciente es la que os muestro aquí. Me crucé con una receta para empanar al estilo orly (os la enlazo más abajo), y pensé que quizá con este rebozado lograba por fin la textura adecuada para el cerdo agridulce. Aunque se acerca bastante, todavía hay algo que no ha quedado exactamente como en los restaurantes, pero aún así el resultado es bueno. Lo mejor de esta receta es que la salsa la podéis adaptar para muchas otras preparaciones.

Mi única variación respecto a la receta del rebozado es que no incluyo ni curry ni azafrán en la harina, ya que consideré que esto podía interferir con el sabor final del plato.

Cerdo agridulce

    

November 24, 2015

  • Preparación: 35 mins
  • Cocinado: 40 mins
  • 35 mins

    40 mins

    1 hr 15 mins

  • Produce: 2 raciones generosas

Ingredientes

Para rebozar el cerdo

100 gr. de harina

100 gr. de maicena

1 tsp. (cucharadita) de levadura química

50 ml. de agua

150-200 ml. de cerveza

Para la salsa agridulce

1 tsp. (cucharadita) de maicena

80 ml. de zumo de piña (sólo piña)

60 ml. vinagre de manzana (u otro vinagre frutal)

60 ml. de ketchup

100 gr. de azúcar (mejor fina)

Para el cerdo

300 gr. de chuletas de cerdo

1 pimiento verde

1 cebolla mediana/pequeña

200 gr. de piña natural

Indicaciones

Empezamos haciendo la pasta orly. Mezclamos primero la harina, la maicena y la levadura. Añadimos el agua, y volvemos a mezclar (no te preocupes por los grumos). Por último añadimos la cerveza y batimos bien.

Cortamos en cubos pequeños (medio dedo índice, más o menos) las chuletas de cerdo.

Ponemos a calentar a fuego fuerte abundante aceite de girasol.

Enharinamos levemente el cerdo.

Nos colocamos al lado del fogón con la pasta orly y el cerdo ya enharinado. Cogemos un trozo de cerdo, lo pasamos por la pasta orly y lo echamos con cuidado en el aceite (no desde mucha altura, porque salpicará). Repetimos este proceso hasta acabar con todo el cerdo.

Una vez tengamos todos los trozos de cerdo fritos, los apartamos.

Cortamos en cubos la piña, en cuartos finos la cebolla y el pimiento en trozos.

En un cuenco pequeño, colocamos el zumo de piña y la maicena, y dejamos que se disuelva durante unos minutos.

Mientras, en un cazo pequeño a fuego medio-alto, vertemos el vinagre, el ketchup y el azúcar. Removemos ocasionalmente para que se disuelva la mezcla.

Cuando la mezcla empiece a bullir, bajamos a fuego muy suave y cocemos durante 10 minutos, removiendo ocasionalmente.

Pasados los diez minutos, incorporamos la mezcla de zumo de piña y maicena, asegurándonos de que cae todo en el interior del cazo. Cocemos tres o cuatro minutos a fuego alto, sin dejar de remover y retiramos del calor.

Mientras la salsa se enfría, en una sartén amplia o un wok, tostamos las verduras y la piña que cortamos previamente. Es mejor tostarlas a fuego muy alto, con un aceite que tarde en quemar y hacerlo en tandas, para que la sartén no se enfríe. Con 3 minutos por tanda bastará.

Una vez tengamos todas las verduras tostadas, las incorporamos a la sartén donde las hemos freído junto con el cerdo rebozado.

Vertemos por encima la salsa agridulce, y removemos con cuidado de no deshacer el rebozado del cerdo.

Servimos en caliente, acompañado de arroz blanco si lo deseamos.

Para el rebozado del cerdo recurrí a este truco del programa 'Robin Food'.

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Receta: Wrap asiático de salmón

Tengo asumido que yo en otra vida debí ser un oso grizzly, de esos que se ponen en lo alto de las cascadas a comer salmón como si no hubiera un mañana.

Una búsqueda en el recetario de mi blog os hará ver que hay muchos platos en el archivo que incluyen este pescado rico en omega 3. Pero además, lo he utilizado en wraps y sandwiches con mucha frecuencia (normalmente ahumado), como este wrap de ensalada de huevo y salmón ahumado, o el exitoso sandwich sueco, porque me parece que es una forma poco frecuente y muy atractiva de tomarlo.

En esta ocasión quise hacer algo un poco más elaborado y no recurrir al sencillo salmón ahumado, sino utilizar salmón fresco (y cocinarlo). En Luxemburgo es uno de los pescados más accesibles debido a la proximidad del Atlántico, así que también es uno de los pescados que utilizo con más frecuencia en mi cocina. Para este wrap, lo hago al vapor envuelto en papel aluminio, de forma que el pescado queda completamente cocinado pero también logramos que quede suave y jugoso, no reseco.

Mi afición por la comida asiática también me ha hecho descubrir algunas combinaciones en las que el salmón funciona maravillosamente bien. Por ejemplo, la archiconocida combinación de salmón y aguacate, que es tan frecuente en restaurantes de sushi y comida japonesa. Quizá una menos conocida es la de cacahuetes y pescado, que es en la que se basan algunos platos del sudeste asiático. Yo utilizo los cacahuetes para darle un toque crujiente al conjunto y porque el sabor de fruto seco contrasta bien con la suavidad del aguacate.

En cualquier caso, esta receta original mía ha sido todo un descubrimiento y la repetiré con regularidad para comer pescado de una forma sabrosa y diferente. Eso sí, ojito porque llena bastante. Por si fuera poco, la mezcla queda igual de bien en sandwich, haciendo exactamente el mismo proceso, de manera que si no tenemos wraps o nos ha sobrado mezcla, podemos tomarla perfectamente en pan de molde.

Wrap asiático de salmón16

Posibles sustituciones

Pasta de wasabi -> Se puede prescindir de ella sin problemas, el wrap en sí tiene mucho sabor. Simplemente untamos mayonesa en el wrap y listo.

Salsa hoisin -> En el fondo es una salsa barbacoa, basta con sustituirla por la misma cantidad (una cucharadita/teaspoon) de una salsa barbacoa de vuestra elección.

Wrap asiático de salmón

    

September 24, 2015

  • Preparación: 30 mins
  • Cocinado: 20 mins
  • 30 mins

    20 mins

    50 mins

  • Produce: 4 wraps (ocho mitades)

Ingredientes

4 tortillas/wraps de trigo

260 gr. de lomo de salmón

50 gr. de cacahuetes

1 aguacate

3 tbsp. (cucharadas) de mayonesa

1 tsp. (cucharadita) de pasta de wasabi

El zumo de media lima

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de salsa de soja

1 tsp. (cucharadita, 5 ml.) de salsa hoisin

Un buen manojo de cebollino

1 tbsp. (cucharada) de semillas de sésamo

4 hojas enteras de lechuga (no muy grandes)

Indicaciones

Empezamos envolviendo los trozos de lomo de salmón en papel aluminio.

Con un utensilio de cocina al vapor, los colocamos sobre una olla amplia con dos o tres dedos de agua hirviendo. Tapamos y dejamos que se cocinen durante 20 minutos

Mientras el salmón se cocina, prepararemos el resto de ingredientes. Empezamos picando groseramente los cacahuetes.

Después mezclamos la mayonesa con la pasta de wasabi y reservamos.

Y a continuación cortamos el aguacate en trozos y rociamos con el zumo de media lima, para evitar que se ennegrezca.

Una vez el salmón esté cocinado, lo desenvolvemos con cuidado de no quemarnos y lo colocamos en un cuenco grande. Con un tenedor lo machacamos hasta lograr que quede fino.

Le añadimos la salsa de soja, la salsa hoisin y el sésamo. Mezclamos bien.

Después añadimos el cebollino. Volvemos a mezclar.

Por último añadimos los cacahuetes picados.

Humedecemos uno de los wraps/tortillas y lo calentamos unos segundos al microondas. Esto hará que el wrap gane flexibilidad y sea más fácil trabajar con el y enrollarlo. (Es mejor NO hacer todos los wraps de golpe, porque se resecarán.)

Empezamos untando por toda la superficie la mezcla de mayonesa y wasabi que reservamos.

Después esparcimos una cantidad generosa de mezcla sólo por el centro del wrap.

Colocamos encima del salmón unos trozos de aguacate.

Terminamos colocando una hoja de lechuga por encima.

Enrollamos bien apretado y cortamos por la mitad. Podemos servirlo directamente o refrigerarlo hasta que lo consumamos.

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Receta: Ensalada asiática crujiente

Aunque por el centro de Europa ya se nos está acabando el verano, en España todavía podéis disfrutar de altas temperaturas y supongo que muchos estáis poco abiertos a la idea de cocinar y hacer cosas con calor. Esta ensalada de toques asiáticos es ideal para disfrutar los últimos coletazos del verano: sencilla, rápida, fresca y muy nutritiva.

Cuando leáis la receta quizá recordéis que ya he utilizado antes aliños con base de mantequilla de cacahuete, no sólo en ensalada como en este caso, también en woks, en pescado e incluso en wraps. La verdad es que es una forma ideal de añadir ese toque asiático caracterizado por contrastes entre sabores vegetales y de frutos secos.

A la receta original le he hecho unos cuantos ajustes. Por un lado, en el aliño prescindo del azúcar (ya que también se incorpora miel) y en todo el conjunto también prescindo del cilantro. Por otro lado, en las verduras tampoco utilizo col lombarda ni cebolletas. Las cebolletas pueden quedarle bien (o cebolla morada si queréis más potencia), pero realmente sin ellas no se pierde sabor, ya que el pimiento y la col tienen sabores marcados y el aliño aúna todo y le da un toque genial.

Es importante que las verduras que utilicéis no estén pasadas, ya que entonces no se logra el toque crujiente que le da a la ensalada parte de la gracia.

Posibles sustituciones

Vinagre de arroz -> Vinagre de Jerez

Ensalada asiática crujiente

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September 3, 2015

  • Preparación: 30 mins
  • 30 mins

    30 mins

  • Produce: 2 raciones

Ingredientes

Para el aliño

50 gr. de mantequilla de cacahuete

30 ml. vinagre de arroz

El zumo de una lima

40 ml. aceite de girasol

30 ml. de miel

15 ml. de salsa de soja

1 diente de ajo, picado groseramente

1 tsp. (cucharadita) de jengibre fresco rallado

Para la ensalada

3 zanahorias medianas

1/2 pepino (si es grande, si no, uno entero)

1 pimiento rojo

Col, al gusto

Indicaciones

Empezamos por colocar todos los ingredientes del aliño en el vaso de la batidora. Los batimos bien. Es importante que el diente de ajo esté un poco picado, para que luego quede bien triturado.

Una vez el aliño esté bien mezclado (quedará de color marrón claro), lo reservamos en un recipiente o vinajera de nuestra elección.

A continuación, preparamos las verduras. Empezamos rallando las tres zanahorias.

Después, cortamos el pimiento a la mitad, lo vaciamos y lo cortamos en tiras finas.

Lo siguiente es cortar el pepino a lo largo y vaciarlo de semillas. Esto evitará que la ensalada quede acuosa.

Después de eso, cortamos el pepino en tiras.

Para la col, cortamos "rodajas" grandes, y después hacemos cortes verticales en estas para lograr tiras.

Mezclamos todas las verduras en una ensaladera. Tenemos dos opciones: 1. Aplicar directamente el aliño reservado y removerlo todo bien o 2. Servir la ensalada en platos, y el aliño aparte.

Adaptado de lo que vi en Once Upon a Chef

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Receta: Wok de cerdo con ciruelas

Ésta es una de esas recetas que a primera vista sorprenden mucho porque parece una combinación poco usual, aunque si lo pensáis bien, en muchos asados navideños se suelen utilizar ciruelas para acompañar carne. Las ciruelas combinan muy bien con el cerdo porque el toque dulce y ácido de la fruta aviva la textura correosa del cerdo, y ahora podemos encontrarlas en los supermercados porque empieza la temporada.

El punto decisivo de este plato está, precisamente, en cómo hagamos las ciruelas. Lo ideal es hacerlas en una superficie muy caliente a fuego fuerte, durante poco tiempo. Yo utilicé para esta receta una sartén de hierro fundido (y que ya he usado aquí y aquí), que tienen la cualidad de calentarse mucho en poco tiempo, como un wok, pero la sartén de hierro fundido puede utilizarse también en vitrocerámica, mientras que la sartén-wok corriente no. Aunque los platos wok se caracterizan por mezclar todos los ingredientes al final, en este caso creo que es recomendable no mezclar las ciruelas, y simplemente templarlas con todo cuando esté listo lo demás. Otro punto importante respecto a las ciruelas: preferiblemente utilizar ciruelas tersas y enteras, las maduras se desharán con mucha facilidad y son más difíciles de manipular.

A la receta original le he hecho pocas modificaciones. En lugar de utilizar salsa chili, utilizo sriracha. Por otro lado, en la salsa  para cocer todo, no utilizo “plum sauce” (como una especie de mermelada ligera de ciruelas), y reduzco la cantidad de agua. Realmente creo que ninguna de estas cosas era particularmente necesaria.

Wok de cerdo y ciruelas

    

May 30, 2015

  • Preparación: 45 mins
  • Cocinado: 15 mins
  • 45 mins

    15 mins

    1 hr

  • Produce: 3 raciones

Ingredientes

1 solomillo de 500 gr.

2 ciruelas rojas, cortadas en gajos

1 tbsp. (cucharada) de Maicena

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de salsa de soja

2 tbsp. (cucharadas, 30 ml.) de vino de Jerez

4 tsp. (cucharaditas, 15 gr.) de azúcar moreno

Una pizca de canela molida

Aceite de sésamo (para freír)

2 dientes de ajo, machacados/prensados

2 cebolletas, cortadas en rodajitas

1 tbsp. (cucharada, 15 ml.) de salsa hoisin

60 ml. de agua templada

1 tsp. (cucharadita, 5 ml.) de sriracha

Indicaciones

Limpiamos el solomillo de restos de grasa y piel.

Cortamos el solomillo en rodajas de aproximadamente 1 cm. de grosor.

Colocamos el solomillo en una fuente, preferiblemente en una pequeña donde dejemos todo el fondo cubierto por la carne, ya que así se marinará mejor.

Preparamos la marinada mezclando en un cuenco la maicena, la salsa de soja, el vino de Jerez, el azúcar moreno y la pizca de canela.

Extendemos la marinada sobre el cerdo colocado en la fuente, tapamos con papel film y refrigeramos en la nevera durante al menos 30 minutos.

Mientras el cerdo se marina, freímos los gajos de ciruelas. Calentamos en una sartén una cucharada aceite de sésamo, y cuando la sartén esté MUY caliente, colocamos con cuidado las ciruelas. El secreto es hacerlas poco tiempo (1 ó 2 minutos como máximo) a fuego muy fuerte, para que se tuesten pero conserven la textura interior. Reservamos.

Sacamos el cerdo de la nevera y lo colocamos al lado de la sartén/wok donde vamos a trabajar. NO descartéis el líquido de la marinada.

En la misma sartén donde hicimos las ciruelas, cocinamos el cerdo durante poco tiempo por cada cara, sólo queremos que se selle, no que se cocine por completo.

Una vez tengamos todo el cerdo listo, mezclamos el líquido de la marinada, el agua templada, la salsa hoisin, la sriracha, los ajos machacados y las cebolletas. Agregamos a la sartén donde freímos el cerdo y las ciruelas.

Rápidamente agregamos el cerdo a la sartén (las ciruelas no), y lo cocemos con el líquido de la salsa a fuego bajo, para que se termine de cocinar pero no se seque demasiado. Además así se espesará la salsa.

En el último minuto agregamos las ciruelas para que se templen un poco, procurando no remover demasiado, para evitar que se deshagan.

Servimos bien caliente, decorado con más cebolletas si queremos, y acompañado de arroz blanco.

Adaptado de lo que vi en el libro 'Ultimate Low Fat. Healthy cooking for you and your family' (Ed. Parragon, 2008)

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