Útiles: Tablas de cortar, una guía.

Pila de tablas de cocina

¿Realmente es tan importante una tabla en la cocina? Sí. Con un uso adecuado de las tablas de cocina podemos evitar la temida “contaminación cruzada”, es decir, el proceso por el cual las bacterias y micro-organismos que residen en un alimento, pasan a formar parte de un alimento diferente, adulterándolo (por ejemplo, al cortar en la misma superficie un muslo de pollo y luego verduras). No sólo esto, sino que también nos ayudan a mantener nuestro material de cocina en mejor estado, tanto bancos y platos, como el propio cuchillo.

EL MATERIAL DE LA TABLA: ¿MADERA O PLÁSTICO?

Tradicionalmente se ha considerado que las tablas de madera favorecían más la contaminación cruzada, debido a que la madera es un material poroso en el que es mucho más difícil conseguir una limpieza y desinfección completas por métodos convencionales. En cambio, la cualidad impermeable del plástico y su ausencia de “grano” siempre ha dado la sensación contraria.

Aún así, recientemente se ha demostrado que esto no es completamente cierto. El microbiólogo Dean Cliver, de la Universidad de California, llevó a cabo un estudio en el cual aplicó bacterias en tablas de cortar ya usadas de diferentes materiales, entre ellas madera (de diferentes árboles) y plástico (cuatro tipos de polímeros). El resultado fue que, aunque en las tablas de madera las bacterias efectivamente penetraban en el interior, una vez dentro no podían reproducirse y por lo tanto morían, sin llegar a extenderse. En cambio, en las tablas de plástico ya usadas, estas bacterias permanecían en la superficie y si no eran desinfectadas apropiadamente (es decir, con soluciones de lejía o altas temperaturas) eran con diferencia en las que más se reproducían las bacterias.

Aquí no considero otras opciones que existen, como el cristal o la piedra, porque me parecen menos frecuentes y poco prácticas.

FACTORES A TENER EN CUENTA CUANDO COMPRAMOS UNA TABLA

Además del material de la tabla, es importante tener en consideración los siguientes factores:

Tamaño. No deberíais comprar una tabla sin valorar antes el espacio del que disponéis, tanto para usarla como para guardarla, y también para qué la utilizaréis. Una tabla muy grande os dará más superficie para trabajar, pero también más problemas para guardarla si vuestra cocina es pequeña. Para elegir el tamaño también es bueno plantearse para qué la vais a utilizar, si la queréis para picar hierbas o cortar pequeños vegetales, realmente no necesitaréis mucha superficie hábil, pero si la queréis para trabajar carnes o pescados, quizá merece la pena adquirir una más grande.

Peso. El peso importa. ¿Queréis una tabla fija, o vuestra tabla estará saliendo y entrando de armarios/cajones? Si queréis una tabla fija, una buena forma de lograr poco movimiento sin tener que adosarla al banco es que pese bastante. En cambio, si no os podéis permitir una tabla que esté fuera todo el rato, una tabla ligera debería ser vuestra elección.

Veta o testa. “¿La veta? ¿La testa?” os preguntaréis. La veta es el “corte” horizontal y visible de la madera. Las tablas normales y corrientes de hoy en día generalmente se fabrican así, con corte horizontal, porque son más baratas de producir. Hay otro tipo, las tablas de madera de la testa, son esas tablas que parecen hechas como a trozos irregulares. ¿En qué influye esto? Por un lado, las tablas de testa hacen que nuestros cuchillos tarden más en desafilarse, porque enfrentamos el filo paralelamente al grano, no perpendicularmente (como ocurre con la veta). Además de mantener vuestros cuchillos en mejor forma, las tablas de testa son más duraderas y resistentes, así que si tenéis pensado comprar una tabla buena que dure mucho, éstas deberían ser vuestra elección.

Dos tipos de tablas de cocina

MANTENER UNA TABLA

De poco sirve gastarse el dinero en una buena tabla y pensar bien nuestra elección si luego no la cuidamos adecuadamente. Aquí van algunos consejos:

1. Utilizar un aceite para tablas de madera. Hasta IKEA tiene el suyo. Se trata de un aceite mineral que conviene aplicar ANTES del primer uso de la tabla, y después periódicamente, una vez cada dos meses. Con un trapo (el papel de cocina no resiste), untad el aceite por toda la superficie de la tabla, y luego dejadlo secar durante unas cuantas horas.

2. No expongáis vuestra tabla a humedad continua, especialmente si es de madera. Las tablas de madera abandonadas en la pila donde fregáis los cacharros corren el riesgo de deformarse debido a la humedad, y luego será imposible cortar en ellas porque se tambalearán todo el rato, como si estuvieran “cojas”. En el peor de los casos, la tabla puede llegar a romperse si la madera absorbe demasiada humedad.

3. Una forma de eliminar olores de las tablas. Cuando la tabla se impregna de olores potentes, como el ajo o el pescado, frotarlas con sal gorda, medio limón, o con un poco de vinagre sin diluir hará que este olor desaparezca. Sin embargo, después es conveniente volver a aplicarles de nuevo una mano de aceite mineral.

FUENTES CONSULTADAS:

One comment

  1. Navidades 2015: Guía de regalos para el cocinillas ‘geek’ | A buen hambre

    […] más tiempo y que a nosotros nos resulte más fácil trabajar los alimentos, como ya os expliqué en esta entrada. Esta tabla parece ser pesada y consistente, ideal para tener una sola tabla de cocina pero que sea […]

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