Receta: Limonada de Sandía 2.0

– ¡¿Cómo que no tienen nuestra mesa de jardín?!

Y aquí empieza la receta-aventura de este episodio de “Por qué las barbacoas hay que planearlas bien y con suficiente antelación”.

Era sábado por la tarde. Para el domingo habíamos planeado una barbacoa con amigos porque queríamos celebrar nuestros cumpleaños juntos. Ya sabéis cómo va esto. Dices de montar un sarao, la gente se apunta y se desapunta varias veces en la misma semana del sarao, tú sudas la gota gorda arreglando el jardín (que no has arreglado desde hace casi un año), limpiando la casa y organizando la comida que vas a servir. Por supuesto, la tarde de antes, a las seis, se rompe la mesa donde iba a comer todo el mundo, en IKEA no queda de tu modelo y en los demás comercios una en la que te quepa todo el mundo no baja de 900 euros (esta cifra es real).

Miras desolada a tu alrededor y sientes una fuerte tentación de mandarlo todo a freír espárragos, a la gente, a los chuletones y a esta limonada de sandía que os enseño hoy. Sabiamente, decidimos hacerla la misma mañana de la barbacoa, lo que impidió que la sandía se oxidara demasiado y se volviera marrón, y lo que también nos permitió finalmente no mandarlo todo a freír espárragos. Las cosas se ven de otro color después de haber dormido y dejado pasar el vendaval de locura.

Esta versión de limonada de sandía es mucho más sencilla que la versión anterior, y también de sabor es algo más ácida y afrutada. Una gran ventaja sobre la versión anterior es que esta no requiere calentar absolutamente nada ni hacer siropes, con lo cual es mucho más adecuada para verano y sobre todo más recomendable si se tienen que hacer grandes cantidades. Además, tiene un color rojo mucho más bonito y apetecible. Vamos, que es una mejora en muchos sentidos.

Debido a que nosotros la íbamos a servir en la garrafa que veis en las imágenes, era importante colar bien los zumos que integran la bebida, para evitar que se atascara el grifo, y además sin restos de pulpa resulta mucho más agradable para los niños (a la Mapache residente no logramos interesarla en el tema, ya que no tenía nueces pecanas dentro). Importante si pensáis hacerla tener en cuenta los tiempos. Aunque es tentador dejarla hecha y enfriándose la noche anterior, es mejor hacerla en el mismo día temprano por la mañana, ya que así conserva un color más bonito. Y también es importante, como os explico en la receta, echar la menta lo ultimísimo de todo, al servirla, para que las hojas no se pongan de un poco apetecible color marrón.

Limonada de Sandía 2.0

    

July 16, 2018

  • Preparación: 30 mins
  • Cocinado: 5 mins
  • 30 mins

    5 mins

    35 mins

  • Produce: ~4 litros

Ingredientes

2 kg. de sandía

~20 limones (como para un litro de limonada pura)

1 cup (taza) azúcar

Una pizca de sal

Agua fría, al gusto (según cómo de diluida queramos la limonada)

Unas 8 hojas de menta

Hielos

Indicaciones

En una thermomix o procesador, picamos toda la sandía hasta convertirla en un puré fino.

Colamos el puré con un cuenco grande debajo, apretándolo con una cuchara para extraer el líquido. Reservamos el líquido.

Exprimimos los limones y colamos para deshacernos de los restos de pulpa.

Mezclamos el líquido de sandía, el zumo de limón, el agua fría y el azúcar en un procesador. Si no cabe todo, la mejor opción es disolver el azúcar en el agua fría y/o la limonada y después mezclar todo con el líquido extraído de la sandía.

Colocamos en el recipiente para servir, echamos las hojas de menta por encima (OJO: la menta se oxida, no se debe echar mucho rato antes de servir) y los hielos.

Adaptado de lo que vi en Serious Eats

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