Receta: Grilled cheese clásico

La verdad es que fue un poco sacrílego que la semana de sandwiches, en la que además hablé de quesos para fundir, no os pusiera esta receta que se trata, precisamente, de un sandwich de queso fundido. Lo cierto es que ando un poco liada preparándome para exámenes y se hace difícil sacar tiempo para todo lo que quiero hacer.

Precisamente porque estoy bastante liada, últimamente recurro a recetas rápidas y fáciles como ésta, que es fabulosa para los amantes del queso. Se tarda muy poco en hacerla y el resultado es muy bueno: una corteza crujiente que contrasta con la suave textura del queso derretido. Además, se pueden utilizar distintos quesos para hacer pruebas. En este caso he hecho dos sandwiches, en los que he variado uno de los tres quesos que utilizo. Para uno utilizo mozzarella, cheddar y provolone, y para el otro mozzarella, emmental y provolone. La verdad es que ambos sandwiches estaban muy buenos.

En la receta os indico que el cheddar y el emmental tienen que estar poco curados, una forma de saber si están poco curados es que son relativamente blandos. Los quesos curados tienden a estar duros y secos, un poco agrietados a veces. El provolone que utilicé era curado, razón por la que puse poquito: para que no saturara de sabor y para que no impidiera a lo demás quesos derretirse adecuadamente.

Otra opción de queso para este sandwich puede ser el gouda (de nuevo: poco curado), que al ser suave podéis combinar con quesos más fuertes.

Grilled cheese (clásico)

    

April 11, 2015

  • Preparación: 15 mins
  • Cocinado: 10 mins
  • 15 mins

    10 mins

    25 mins

  • Produce: 2 sandwiches

Ingredientes

Una hogaza de pan (o pan de molde)

Mantequilla sin sal

Mozzarella de cocina (no fresca)

Cheddar (poco o nada curado)

Emmental (poco o nada curado)

Provolone

Indicaciones

Corta el pan y colócalo en grupos de dos.

Unta la parte de arriba de cada grupo y colócala en un plato o bandeja (sin perder la referencia de cuál es su pareja, para que luego te encajen bien)

Unta también la parte de fuera de la base.

Dale la vuelta a la base con cuidado, y, sobre la cara que NO tiene mantequilla, coloca primero la mozzarella de cocina.

Ahora, sobre una de las bases coloca cheddar y en la otra emmental. Puedes prescindir de uno de los dos quesos y hacer los dos iguales, o cambiarlos por otros quesos.

Por último, coloca encima de todo un poquito de provolone. Si está algo curado (para dar más sabor), procura que no cubra toda la superficie para que lo de abajo se derrita bien.

En el mismo plato donde has preparado los sandwiches y con el grill del horno a tope, derrite un poco el queso durante un minuto o dos. El objetivo es que el queso se ablande un poco, NO tiene que derretirse completamente.

El queso debería conservar aún parte de su forma. Una vez derretido, coloca encima la parte de arriba del sandwich que reservaste ya untada.

En una sartén, plancha o similar, con fuego alto, coloca el sandwich.

Con cuidado, presiónalo un poco con una espátula para que se adhieran las dos caras del sandwich con el queso derretido.

Tras dos minutos (si la sartén está muy caliente), dale la vuelta y repite la operación de apretar.

Corta por la mitad y sirve caliente.

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